A pesar de los retrasos que sufrió el lanzamiento de la misión, Polaris Dawn ya ha hecho historia según lo previsto. Y es que, por primera vez, se ha llevado a cabo una caminata espacial totalmente comercial. Es cierto que no han caminado fuera como tal. Solo se han asomado al exterior, pero eso no hace lo ocurrido menos interesante, pues ninguno de los cuatro astronautas de esta misión en colaboración con SpaceX eran profesionales.

De hecho, los cuatro tripulantes son Jared Isaacman, CEO de Inspiration 4, Scott Poteet, piloto y teniente coronel retirado de las fuerzas aéreas estadounidenses, Sarah Gillis, ingeniera de operaciones espaciales de SpaceX, y Anna Mennon, ingeniera de SpaceX y médica. Si bien se han preparado a conciencia con retos tan complicados como escalar a un volcán, la realidad es que no son profesionales en este área. Afortunadamente, todo ha ido perfectamente.

Todo ha ocurrido a 700 km sobre la Tierra, cuando la nave se encontraba ubicada entre Australia y la Antártida. Ha sido la caminata espacial más elevada que se ha realizado nunca. El primero en salir ha sido el promotor del proyecto Polaris Dawn, Jared Isaacman. Ha grabado todo desde una cámara ubicada en su casco, a la que se han sumado tomas de otras cámaras ubicadas en la nave. Sin duda, ha sido un gran hito que ha quedado perfectamente inmortalizado para la posteridad.

Los grandes logros de Polaris Dawn

Después de Isaacman, la que ha salido al exterior ha sido Gillis. Luego le ha llegado el turno a los otros dos tripulantes de Polaris Dawn. 

La caminata espacial ha ido según lo previsto y se ha convertido en otro check en la lista de logros de la misión. El primero de ellos se logró cuando la nave consiguió ascender a 1.400 km de altura. No se había llegado tan alto desde la época de las misiones Apolo.

Polaris DawnPolaris Dawn
Ninguno de los cuatro tripulantes es astronauta profesional. Crédito: Wikimedia Commons

También ha llegado más lejos que cualquier otra nave espacial comercial tripulada. Incluso se puede considerar que es la nave que más lejos ha llegado con dos tripulantes femeninas. No olvidemos que los tripulantes de las misiones Apolo fueron todos hombres. Actualmente lo habitual es que, aun habiendo menos mujeres que hombres astronautas, la mayoría de vuelos de este tipo incluyan como mínimo a una mujer. En este caso fueron Anna Mennon y Sarah Gillis. 

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