José Leggio Cassara - ¡Entérate! Inteligencia artificial ¡Reescribiendo las reglas del mundo de los seguros! - FOTO

DAT.- La Inteligencia Artificial (IA) se ha consolidado como la fuerza motriz que impulsa una transformación sin precedentes en la industria aseguradora global. Las compañías están adoptando rápidamente tecnologías de aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural no solo para optimizar sus operaciones internas, sino para redefinir fundamentalmente la experiencia del cliente y la evaluación de la exposición al riesgo. Este cambio tecnológico promete dejar atrás los procesos manuales lentos, reemplazándolos con sistemas automatizados que ofrecen una velocidad y precisión inalcanzables hasta hace poco.

Explica José Leggio Cassara, especialista en tendencias tecnológicas y una voz autorizada en la materia pues durante los últimos cinco años ha estado al frente de La Venezolana de Seguros y Vida, que el impacto inicial de la IA se está sintiendo con mayor intensidad en áreas críticas como la suscripción de pólizas y el manejo de reclamaciones.

La capacidad de los algoritmos para procesar y analizar volúmenes masivos de datos (que van desde historiales de siniestros hasta información geoespacial y de dispositivos conectados (IoT)) permite a las aseguradoras calcular el riesgo con una granularidad nunca vista. Esto se traduce directamente en la posibilidad de ofrecer primas más justas y personalizadas, adecuando el precio al perfil de riesgo real del asegurado, lo cual es un beneficio mutuo tanto para la empresa como para el consumidor final.

Velocidad algorítmica en la tramitación de siniestros

Uno de los avances más celebrados de la IA es su aplicación en el procesamiento de siniestros. Tradicionalmente, este ha sido un cuello de botella logístico, caracterizado por largas esperas y una alta carga administrativa. Hoy, modelos avanzados de visión artificial pueden examinar fotografías o videos de daños (por ejemplo, en un vehículo o una vivienda) para estimar el costo de reparación de manera instantánea y automática.

Esta capacidad de ajuste de pérdidas en tiempo real no solo reduce drásticamente los gastos operativos de la compañía, sino que acorta el tiempo de resolución para el cliente de semanas a apenas minutos en los casos más sencillos. Las plataformas de IA se encargan de la clasificación, validación y pago de las reclamaciones de bajo valor con una intervención humana mínima, permitiendo que los peritos se concentren exclusivamente en los casos más complejos y especializados que realmente requieren su experiencia.

Combate al fraude y experiencia del asegurado

Simultáneamente, la IA se está erigiendo como una herramienta formidable en la lucha contra el fraude, un problema que cuesta miles de millones al sector anualmente. Los sistemas impulsados por aprendizaje profundo son significativamente más efectivos que los métodos tradicionales basados en reglas estáticas.

Estos algoritmos pueden identificar patrones anómalos, correlaciones inusuales y redes de connivencia que pasarían inadvertidas para un analista humano, señalando posibles actividades fraudulentas antes de que se desembolse el pago. La implementación de estas tecnologías ha demostrado ser altamente rentable, mejorando la rentabilidad global de las aseguradoras que han invertido en ellas, protegiendo así las primas de todos los asegurados honestos.

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La IA también ha transformado la interacción con el cliente, un aspecto vital para la retención y la satisfacción. La adopción generalizada de chatbots y asistentes virtuales basados en procesamiento del lenguaje natural (PLN) permite ofrecer soporte y orientación las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Estas herramientas guían a los usuarios a través del proceso de cotización, responden preguntas comunes sobre su póliza y facilitan la presentación inicial de una reclamación sin necesidad de esperar el horario de oficina.

Esta asistencia inmediata y continua mejora considerablemente la percepción del servicio por parte del asegurado. No obstante, la industria debe abordar con cautela los desafíos éticos, asegurando que los modelos de IA sean transparentes, explicables y no introduzcan sesgos en la tarificación, garantizando una equidad rigurosa para todos los clientes en el futuro digital de los seguros.

(Con información de José Leggio Cassara)



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