No contrates un depósito combinado sin leer esto 

¿Por qué ya no son rentables los depósitos a plazo fijo? 

La rentabilidad de cualquier depósito fijo depende del retorno que obtienen las entidades bancarias al prestarse dinero unas a otras en el mercado interbancario. Hasta hace no mucho, el interés máximo que podían pedirse unas a otras era del 4,5 %, una cifra que establece el Banco Central Europeo (BCE) y que determina el precio oficial del dinero en el Viejo Continente.

Este 4,5 %, sin embargo, no se traslada a la población tal cual. Las entidades deben cubrir los gastos de operativa (y beneficios), lo que hace que no exista en el mercado ningún depósito con un interés superior al 4 %. De hecho, para que un banco o caja nos pague un interés de más de un 3,5 % es muy habitual que nos pidan hacer un desembolso superior a los 5.000 €, algo que poco a poco se va a ir endureciendo paulatinamente. Si tienes la suerte de conseguir algo por encima del 3,5 % es importante que eches un ojo a la letra pequeña, ya que muy probablemente se trate de un depósito extranjero y el Fondo de Garantía de Depósitos que cubre tus ahorros no sea español.

La explicación financiera a esta caída de interés se debe a que los bancos que más pagan son aquellos que más necesitan el dinero. Las grandes entidades ya cuentan con fuentes de financiación estables en otros países, por lo que no les interesa tanto captar el capital de pequeños inversores a través de un buen interés. Esto hace que los bancos más pequeños sean siempre los que mayor rentabilidad ofrecen, pero a la vez son menos atractivos debido a su tamaño y percepción como menos seguros.

Por último, cabe mencionar que algunas entidades pueden ofrecerte mejorar un poco el beneficio de un depósito, aunque por lo general esto incluye algún tipo de contrapartida como puede ser domiciliar tu nómina, incluir alguna condición de límites máximos de inversión o fijar plazos más cortos que les permita ajustar la rentabilidad a lo que vaya marcando el mercado.

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