Líbano acusó a Israel de utilizar bombas de fósforo blanco en el ataque más reciente contra Hezbolá. Un reporte de la agencia estatal de noticias libanesa (ANN) indica que el bombardeo alcanzó un edificio de apartamentos en Beirut. El impacto, dirigido contra una oficina del centro médico, mató a nueve personas y provocó un incendio en un distrito del centro de la capital.

De acuerdo con la ANN, algunos residentes de Beirut reportaron olor a azufre en la ciudad tras el ataque. El bombardeo se da tras una escalada en el conflicto armado de medio oriente en el cual Israel ha fijado su objetivo en el grupo chií. El Ministerio de Salud Pública libanés declaró que nueve personas murieron y otras 14 resultaron heridas.

Si bien Israel no ha confirmado el uso del fósforo blanco en sus bombardeos contra Líbano, esta no es la primera vez que se le acusa de usar armamento prohibido. Hace un año, la organización de derechos humanos, Human Rights Watch (HRW), acusó a Israel de poner en riesgo a la población civil. El ejército bombardeó blancos de Gaza y Líbano empleando este químico, el cual puede causar quemaduras y daños a otros órganos.

Bomba de fósforo blanco usada por EE. UU. en la Guerra de Vietnam. Foto: Fuerza Aérea de los Estados Unidos (Wikimedia Commons)

¿Qué es el fósforo blanco?

El fósforo blanco es una sustancia sólida con una consistencia similar a la cera que se enciende al entrar en contacto con el oxígeno. Una vez hecho, alcanza temperaturas de hasta 800 grados Celsius y es difícil de extinguir. Debido a su composición, el fósforo blanco puede adherirse a superficies como la piel o la ropa y puede causar quemaduras profundas.

Su uso militar se restringe a producir iluminación o generar una cortina de humo. No obstante, Israel y otros países han utilizado el fósforo blanco en cohetes y artillería que tienen un blanco directo. Al explotar en el aire, se esparce en un área amplia y arderá hasta que se oxide por completo o se extinga el oxígeno.

La exposición al fósforo blanco es perjudicial en todos los sentidos. Aunque a menudo se habla del peligro en la piel, el contacto con los ojos puede causar quemaduras o perforaciones en la córnea. Por otro lado, el humo genera irritación de las vías respiratorias superiores y edema pulmonar de aparición tardía.

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