En química, los matices son esenciales. Igual que el agua es necesaria para la vida, pero en exceso nos puede matar, el ozono que se forma a unos 15 kilómetros sobre nuestras cabezas mantiene nuestro planeta habitable, pero el que se origina a ras del suelo puede dañar gravemente nuestra salud. El ozono del suelo es una sustancia a la que debemos prestar mucha atención para tomar las medidas necesarias cuando supera ciertos niveles.
Si su concentración es muy elevada puede ser peligroso para cualquiera, pero sobre todo para personas con enfermedades respiratorias. Debemos estar atentos siempre, pero sobre todo en verano, ya que el ozono del suelo se forma con la ayuda de las radiaciones solares y las altas temperaturas. Dos básicos de la época estival.
Además, se ha visto que, en los últimos años, los niveles de ozono del suelo están siendo cada vez más elevados. No es raro, si tenemos en cuenta el calentamiento global que estamos experimentando poco a poco. Ya no se trata solo de golpes de calor. Las temperaturas excesivamente altas pueden dañar nuestra salud también de una forma mucho más sibilina. Debemos estar atentos y anticiparnos a ellas.
¿Qué es el ozono del suelo?
El ozono, en general, es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno: O3. La famosa capa de ozono se encuentra en la estratosfera, a partir de 15 kilómetros de altura. En ella, el gas se forma cuando los rayos del sol impactan sobre el oxígeno atmosférico, que tiene dos átomos de dicho elemento (O2). Las radiaciones separan las dos átomos que componen el oxígeno atmosférico y, por separado, los unen a otra molécula, que pasará de tener dos átomos a tener tres. El resultado es una especie de manto de ozono que protege a nuestro planeta de las radiaciones ultravioleta más dañinas. Por eso, cada vez que se abre un agujero en la capa, es vital trabajar para cerrarlo de nuevo. Nos va la habitabilidad de la Tierra en ello.


En cambio, el ozono del suelo se forma cuando los rayos del Sol, en un ambiente con temperaturas altas, inciden sobre ciertos contaminantes, como las emisiones de los vehículos o algunos productos químicos liberados en la industria. Es ozono, igualmente, pero se encuentra dispuesto donde podemos respirarlo. Cuando lo hacemos, los músculos en las vías respiratorias se encogen, atrapando el aire en los alvéolos. Esto puede dar lugar a dificultades respiratorias, especialmente en personas asmáticas o con alguna afección pulmonar.
También irrita las mucosas y las vías respiratorias y, en general, puede ser muy dañino para cualquiera si su concentración es especialmente elevada.
¿Cuánto ha aumentado su concentración?
Según la Climate and Clean Air Coalition, desde 1995 el ozono troposférico ha aumentado entre un 2 y un 12% por década, dependiendo de la región geográfica. La concentración es mucho mayor en los países en vías de desarrollo. Pero todo el planeta ha experimentado un aumento en los niveles de este ozono que se encuentra en la capa inferior a la estratosfera. Es ahí donde se incluye el ozono del suelo.
Lo peor es que estas cifras serán cada vez más elevadas a medida que aumenten las temperaturas a causa del cambio climático. Si también continúan las emisiones de sustancias contaminantes como las mencionadas con anterioridad, las concentraciones de ozono del suelo pueden ser alarmantes.
¿Cómo podemos saber si los niveles en nuestra ciudad son preocupantes?
Existen páginas webs en las que podemos comprobar los niveles de la calidad del aire en todos los lugares en los que haya estaciones de medición. En España, por ejemplo, podemos verlo en aqicn, en El Tiempo o en la aplicación ICA del Gobierno de España. En aqicn, además, puedes verlo si vives en otros lugares del mundo. Al desglosar esa calidad del aire pueden verse los niveles de distintas sustancias que afectan negativamente a dicha calidad. El ozono del suelo es una de ellas.


Cuanto más altos son los niveles de dicha sustancia, así como de otras que afecten a la calidad del aire, más se debe restringir los esfuerzos al aire libre. Sobre todo, esto aplica a personas mayores, niños y pacientes con enfermedades respiratorias, aunque si los niveles son muy altos aplica a todo el mundo. Ante la duda, quédate en casa y haz ejercicio ahí.