La primera transmisión de dengue local en Europa tuvo lugar en 2010, con casos reportados en Francia y Croacia. Desde entonces, si bien siguen dominando los casos importados, cada vez hay más brotes causados por mosquitos autóctonos del continente. Esto ha sido una preocupación todo este tiempo, pero especialmente ahora, pues las cifras se han disparado hasta niveles muy preocupantes.

En realidad, los casos de dengue han aumentado en todo el mundo, con 100-400 millones de diagnósticos al año. Pero especialmente lo han hecho en Latinoamérica, donde solo en 2023 se detectaron más de 4 millones. Por otro lado, en Europa, donde hace años esta enfermedad estaba totalmente ausente, también hubo un aumento preocupante en 2023. Y es que, si bien en 2022 se reportaron 71 casos, al año siguiente la cifra ascendió hasta los 130. Esto en lo referente al dengue autóctono. Los casos importados son muchísimos más, con 1.572 en 2022 y 4.900 en 2023.

En cuanto a España, en 2023 hubo 615 casos, 3 de ellos autóctonos. Los mosquitos causantes del dengue no son una novedad dentro de nuestras fronteras. No obstante, cada año hay más y ahora vemos que también empiezan a transmitir esta enfermedad cada vez con más frecuencia. Puede haber muchos motivos; pero, sin duda, la globalización y el cambio climático son los principales culpables.

¿Cómo de grave es el dengue?

La mayoría de personas que contraen el dengue no llegan a desarrollar síntomas. Se calcula que entre el 40 % y el 80 % de nuevos casos son asintomáticos. Normalmente, las infecciones asintomáticas o muy leves se dan con la primera infección. Es en la segunda cuando es más probable que se produzcan complicaciones graves o incluso mortales.

Estas complicaciones, además, son más probables en bebés, niños y adultos con un sistema inmunitario comprometido. No hay un tratamiento concreto, pero igualmente es importante diagnosticar la enfermedad cuanto antes para tratar los síntomas. Estos van desde fiebre muy alta hasta cefaleas intensas, pasando por dolor articular y sarpullido. A veces también puede producir vómitos, sangrado de la nariz, las encías y las heces, palidez, debilidad y, en los casos más graves, la muerte por fallo orgánico.

denguedengue
Los niños son pacientes de riesgo con el dengue.

Se calcula que la mortalidad en general es de menos del 5%. Si se produce un dengue hemorrágico, mucho más severo y raro, la mortalidad puede ascender hasta un 50%. En estos casos es aún más importante la atención temprana, pues esta puede llegar a salvar la vida del paciente.

¿Cómo se puede prevenir?

El virus causante del dengue es transmitido a los humanos a través de la picaduras de los mosquitos Aedes albopictus y Aedes aegypti. El segundo es poco habitual en Europa, pero el primero, más conocido como mosquito tigre, está más que instalado en este continente.

Por lo tanto, para prevenir la enfermedad en primer lugar hay que prevenir las picaduras. Esto puede hacerse de muchas formas, como usar repelentes, utilizar ropa que cubra la mayor parte de la piel o poner mosquiteras en las ventanas. Además, se deben evitar lugares con agua estancada, en los que suele haber mosquitos con más frecuencia.

En cuanto a la vacunación, existen varias opciones. La más empleada hoy en día es una vacuna en la que se incluye el virus atenuado, pero modificado genéticamente para mostrar en su superficie las proteínas de todos los serotipos. Es decir, con un solo virus, se aporta protección frente a todos los tipos posibles. 

vacuna VIH, vacuna universal, vacuna cáncer, vacuna fentanilovacuna VIH, vacuna universal, vacuna cáncer, vacuna fentanilo
Con las vacunas actuales ya no es necesario hacer un análisis de anticuerpos previo. Crédito: Diana Polekhina (Unsplash)

En el pasado solo había vacunas frente a un serotipo. Puesto que las complicaciones de la segunda infección se dan cuando ocurre con serotipos distintos, se solía hacer un análisis de anticuerpos a los pacientes para comprobar, en caso de haber sufrido una primera infección, qué vacuna deberían ponerse.

Ver fuente