
Mark Zuckerberg publicó una carta en donde expone su visión sobre el futuro de la superinteligencia artificial. El jefe de Meta defendió que esta tecnología debe distribuirse entre todas las personas y no concentrarse en pocas manos. Su propuesta se apoya en tres ejes que buscan definir cómo la humanidad debería avanzar hacia esta nueva era.
Según Zuckerberg, la superinteligencia representa una de las tecnologías más determinantes en la historia humana debido a su capacidad transformadora. En la carta, publicada en la web de Meta, el cofundador de Facebook considera que empoderar a los individuos, en lugar de automatizar tareas, será la contribución más valiosa de esta IA.
Sobre esta línea, el primer eje del planteamiento de Zuckerberg afirma que poner herramientas poderosas en manos de las personas ha sido, históricamente, el motor del progreso. El segundo se centra en la invención como propósito principal de la inteligencia artificial. El jefe de Meta señala que, mientras que las preguntas que podemos hacer en un día son limitadas, las cosas que la superinteligencia puede inventar para alcanzar metas no tienen límite.
Por último, el tercer pilar es quizás el más relevante de toda la carta. En él, Zuckerberg plantea el equilibrio de poder como base de la seguridad y rechaza la idea de que una superinteligencia centralizada y benevolente sea la solución más segura. En su lugar, el directivo defiende que distribuir ampliamente el acceso entre empresas, gobiernos y personas genera controles naturales que evitan abusos, algo así como ocurre en los sistemas democráticos.

Cómo Meta y Mark Zuckerberg harán realidad este futuro de la IA
Para materializar esta filosofía, Zuckerberg detalla varias iniciativas que ya están desarrollando en Meta. Primero, la empresa busca ofrecernos un agente que comprenda nuestros objetivos y trabaje para mejorar aspectos como relaciones, salud, desarrollo profesional y gestión del hogar. Ese asistente usará un cifrado similar al que vemos en WhatsApp para garantizar la privacidad de tus datos, de modo que ni Meta pueda acceder a tu información personal.
Respecto a la infraestructura necesaria para hacer realidad este desarrollo, Mark Zuckerberg habla de mejorar las comunidades en donde construye centros de datos. Esto ha sido un punto de discordia en los últimos años, ya que la expansión de estos centros ha causado una disrupción en la vida de miles de personas. El jefe de Meta se comprometió a ofrecer beneficios a la comunidad, mantener los precios de la luz estables y lograr un balance hídrico positivo para 2030 en las zonas donde opera.
Mark Zuckerberg también habló del impacto económico de la superinteligencia artificial, sobre todo en el campo laboral. Según el CEO, no existe ninguna regla que obligue a que la automatización avance más rápido que la capacidad de las personas para adaptarse y adquirir nuevas habilidades. La llegada de una IA capaz de hacer más cosas generará empleos que no existen, tal y como ocurrió con la Revolución Industrial.

¿Qué pasará si alguien hace mal uso de esta superinteligencia?
Uno de los apartados más extensos de la carta se enfoca en cómo prevenir el uso de la IA para hackear o desarrollar armas biológicas. A diferencia de lo que hacen Anthropic y OpenAI, Meta cree que los sistemas de código abierto tienden a ser más seguros, ya que permiten que las personas identifiquen sus vulnerabilidades y las corrijan. Zuckerberg propuso a los laboratorios de IA que compartan puntos de control intermedio de sus modelos con el gobierno de Estados Unidos.
Esto último llama la atención, ya que Mark Zuckerberg insiste en que Estados Unidos es quien debería mantener la ventaja sobre China. El jefe de Meta propone que se mantenga el veto al país asiático para que no pueda acceder a los chips que le permitan avanzar en el desarrollo de nuevos modelos. Al mismo tiempo, Zuckerberg dice que debe evitarse cualquier medida que retrase el lanzamiento de nuevos modelos estadounidenses.
Ante la idea de que un sistema pueda mejorarse a sí mismo de forma autónoma, el directivo advierte que no se puede limitar la automejora. Zuckerberg propone que la mayoría del cómputo disponible debe dirigirse hacia objetivos de las personas, dejando un porcentaje bajo a la automejora recursiva.
“Meta se compromete a construir basándose en los principios del empoderamiento individual como fuente de prosperidad, la invención como propósito de la IA y un equilibrio de poder favorable a las personas como fundamento para abordar los riesgos de seguridad”, concluyó.
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