Dos chicas estudiates haciendo yoga en su piso alquilado

2. Mucho mejor si el piso está amueblado y decorado 

Para acelerar la llegada de inquilinos no hay nada mejor que eliminar trabas que puedan decantar la balanza hacia el no. Al alquilar un piso a estudiantes uno de los principales frenos es la falta de mobiliario y electrodomésticos. Los motivos son varios: su poder adquisitivo es limitado, suelen venir con el tiempo justo y prefieren algo que les permita directamente “entrar a vivir”. Además, el hecho de ser varias personas complica las cosas un poco.

Aquí no hace falta invertir demasiado dinero, pero sí buscar soluciones funcionales y duraderas que creen el ambiente adecuado para los estudiantes. Escritorios, camas, sillas ergonómicas, armarios y estanterías para el almacenamiento, sofás, etc. Si nos centramos en los electrodomésticos el consejo es no gastar en la última tecnología y optar por modelos más económicos y fiables. En esta partida hará falta tener en cuenta, como mínimo, frigorífico con congelador, lavadora, horno y una televisión de unas 32”, a los que se pueden sumar secadora, aire acondicionado, lavavajillas, microondas, plancha, una tele más grande y otras comodidades.

Por último tenemos que hablar de la decoración. Basta con que sea algo sobrio, pero elegante para crear esa sensación de hogar por estrenar que tanto gusta cuando se busca una vivienda.

Y recuerda que si necesitas una ayuda para afrontar alguno de estos gastos, puedes solicitar un préstamo personal, que te permitirá obtener de forma fácil y rápida la cantidad de dinero que necesitas y la posibilidad de ir devolviéndolo poco a poco, conforme vayas cobrando tus mensualidades. Explora las opciones que te ofrece Cofidis.

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