Una mano señala con un bolígrafo una tabla de gastos en la pantalla de un ordenador portátil junto a una calculadora y gráficos financieros.

El gasto de los hogares españoles, en detalle 

Uno de los principales focos del V Observatorio Cofidis es conocer en qué emplean los españoles sus ingresos, ya que un buen equilibrio en el gasto es clave para disfrutar de una buena salud financiera. 

Obviando de la ecuación los gastos de alquiler o hipoteca, que son con diferencia los más altos, las familias españolas sitúan como gasto número uno la alimentación y las bebidas no alcoholicas. Después de llenar la nevera, el gasto más común son los suministros de luz, agua y gas. Le siguen el transporte y movilidad, lo que demuestra el peso que tienen las prioridades básicas dentro del presupuesto mensual de cualquier español. 

Las siguientes partidas con más gasto ya son ocio, restauración y tecnología, aunque a bastante distancia de sus predecesores. En último lugar se situan enseñanza y educación, la área que menos apoyo financiero recibe de las familias. 

A grandes rasgos, esta distribución de gasto se cumple a lo largo y ancho de la sociedad, aunque con algunas variaciones. Mientras que en familias de clase baja o media-baja el gasto se mantiene más concentrado en partidas esenciales, los hogares de clase alta y media-alta dedican un mayor porcentaje de sus ingresos a salir a cenar fuera, planes de ocio o cambiar de móvil. 

Sin embargo, y hablando en términos generales, esta práctica de concentrar el gasto en satisfacer partidas básicas está pasando de ser una práctica común entre un segmento de la población a toda una tendencia transversal. En comparación de 2025, este año han recuperado peso en el gasto partidas como la alimentación, los suministros y la movilidad, mientras que han perdido fuerza el ocio, los restaurantes y la tecnología.

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