Este artículo promete ser nostálgico para muchos, sobre todo para aquellos que lleven un tiempo interesados en el mundo de la tecnología y los móviles. Mezcla tres conceptos curiosos: al presidente de Estados Unidos, una marca archiconocida que ahora está en peligro de extinción y a la Apple de Extremadura. Y todo comienza por el Trump Mobile T1, el móvil que la operadora de Donald Trump impulsó y prometió para los más patriotas del país. Lo que sabíamos es que se ensamblaría y fabricaría en EE.UU.

Ahora, momento en el que ha comenzado a llegar a los valientes compradores, se ha descubierto el pastel: resulta que Donald Trump ha hecho un ridículo histórico. El Mobile T1 no solo no es un móvil fabricado en Estados Unidos, sino que la compañía ha elegido una de las estrategias más antiguas y conocidas de la industria: coger un modelo ya fabricado y cambiarle 4 cosas.

El dispositivo de Donald Trump ha pasado por las manos de iFixit, una empresa que se dedica a analizar la reparabilidad de los terminales, y lo que han descubierto es sumamente curioso: no es un móvil fabricado desde cero, sino un viejo conocido del sector al que han cambiado un par de piezas y han pintado de dorado.

No es broma, el Trump Mobile T1 realmente es un HTC U24 Pro, un modelo que no tuvo demasiado éxito en su día por la muerte anunciada de HTC y que, ahora, se ha rebautizado como el móvil de Donald Trump con pequeños cambios. No muchos: lo han pintado de color dorado, le han incluido la bandera de Estados Unidos en la parte trasera y han modificado un poco el módulo de cámara.

De hecho, el móvil original ni siquiera es nuevo: se lanzó en 2024 y su hardware tampoco era la bomba por aquel entonces. Donald Trump ha seguido una estrategia muy conocida en el mercado: comprar dispositivos por catálogo a compañías chinas, hacerles 4 cambios y venderlos como propios.

Donald Trump

Primero fue Zetta Mobile desde Extremadura y ahora Donald Trump desde Estados Unidos

Zetta Mobile es café para cafeteros, pero no deja de ser una historia muy similar a la de Donald Trump con epicentro en Extremadura, España. Móviles que prometían estar fabricados en un pueblo extremeño y que finalmente no eran otra cosa que dispositivos chinos de catálogo con el logo de una bellota estampado.

El Trump Mobile T1 ha seguido la misma dinámica, pero con un poco más de promoción: coger un móvil que ya estaba fabricado, cambiarle un par de cosas y venderlo como propio. ¿Qué cosas le han cambiado? Solo un par de detalles: sus chips de memoria, por ejemplo, son Micron en vez de SK Hynix.

La batería también cambia: ahora está fabricada en Filipinas en vez de en China y tiene 5.000 mAh en vez de 4.600 mAh. El remate de la jugada fue la estrategia de iFixit: cambiaron la placa base del móvil de Donald Trump a un HTC U24 Pro original y todo funcionaba a la perfección, detalle que deja claro que se trata de exactamente el mismo dispositivo.

Donald Trump sí que ha hecho algo que Zetta no hizo: ha comprado gran parte de los componentes y los ha ensamblado en Estados Unidos, aunque muchas de estas piezas siguen siendo de procedencia china. Algo que no parece muy patriota.

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