Todos conocen WinRAR. Es uno de los programas más descargados para Windows. Pese a que el año pasado, Microsoft anunció que Windows 11 tendría soporte nativo para el formato de compresión RAR. Pero ahí sigue WinRAR. En plena forma, copando las listas de los portales de descargas de software más visitados de todo el mundo. Un programa de ordenador que en 2025 cumplirá 30 años. Y que llama la atención por su longevidad, lo poco que ha cambiado a lo largo de su historia, porque si algo funciona, para qué estropearlo y, especialmente, por su modelo de negocio.

Una de las características de WinRAR es su licencia. Para la mayoría de quienes lo hemos usado en alguna ocasión, es un programa gratuito. Pero, en realidad, no es así. Su licencia es de tipo trialware, una variante de las licencias shareware que nacieron antes de las suscripciones y de las aplicaciones móviles. Y que consiste, básicamente, en que puedes usarlo, con todas sus funciones, sin limitaciones de tiempo. Y cuando lo creas conveniente, puedes pagar por él. Un modelo popularmente conocido como try before you buy, pruébalo antes de compralo. Y que hoy en día ha sido sustituido por las apps y servicios freemium, gratuito aunque con funciones de pago o las suscripciones, que dan derecho a actualizaciones y soporte técnico.

Pero WinRAR ha triunfado donde otros fracasaron. El tiempo le ha dado la razón. Si bien, en realidad, es una excepción. Un caso irrepetible. Y puede que a ello haya contribuido la poca ambición o codicia de sus creadores, a diferencia de otros gigantes del software. También ha ayudado que WinRAR sea, desde sus inicios, un buen programa, minimalista y eficiente, que ha sabido encontrar sus nichos a lo largo de los años. Esta es su historia.

El gran talento de Eugene Roshal

El formato RAR nace ante la necesidad de aprovechar la poca memoria disponibleEl formato RAR nace ante la necesidad de aprovechar la poca memoria disponible
Crédito: Unsplash

La historia de WinRAR empieza en Rusia. O, en aquel entonces, la URSS. El padre de WinRAR y del formato de compresión RAR es Eugene Roshal, cuyo nombre completo es Yevgeny Lazarevich Roshal. Nacido un 10 de marzo de 1972 en Chelyabinsk, la hoy séptima ciudad más grande de Rusia. Como muchos jóvenes rusos de su época, Roshal se interesó por la informática. Así que estudió en la facultad de electrónica de la Universidad Estatal de los Urales del Sur, en la ciudad en la que vivía con su familia. 

Y aunque poco más sabemos de su vida personal, sí sabemos que Eugene Roshal inventó en 1993 el formato de compresión RAR. Con 21 años. Un formato que superaba el popular ZIP, creado en 1989. Además de comprimir más, destacaba por ser más seguro en su cifrado, se podía recuperar su contenido en caso de error y, lo mejor de todo, podías dividir un archivo de grandes dimensiones en varios ficheros RAR para facilitar su manejo. Recordemos que en esta época, internet estaba en pañales y los dispositivos de almacenamiento eran caros y de poca capacidad. De ahí la importancia de comprimir al máximo. Por cierto. RAR es el acrónimo de Roshal Archive. Y como curiosidad, su primer ordenador fue un Radio-86RK con procesador i8080 de 1,7 MHz y 32 KB de RAM. Se conectaba al televisor y empleaba cintas de casete para almacenar archivos.

Tras crear su propio formato de compresión, y sus correspondientes librerías y programas para trabajar con RAR, dos años después, en 1995, Roshal creaba WinRAR, un programa para Windows que podía gestionar archivos RAR desde una ventana gráfica, sin necesidad de comandos de texto. También creó su propio gestor de archivos, FAR, similar a Norton Commander. Durante años, estuvo a la venta en su página oficial, pero dejó de desarrollarlo.

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