Un año después de desatar la ira de los desarrolladores de videojuegos que usan su motor gráfico, Unity anunció la cancelación inmediata del costo de Runtime, su tarifa de tiempo de ejecución. La compañía lo informó a través de un comunicado firmado por Matt Bromberg, su actual presidente y CEO.
De esta forma, Unity espera dejar atrás la polémica que generó con la introducción de un esquema de precios con el que pretendía obligar a los desarrolladores a pagar por cada vez que se instalara un videojuego creado con su tecnología. Una medida que muchos estudios calificaron como extorsiva; en especial, porque la idea original era que el cobro fuera retroactivo.
«Pude conectarme con muchos de ustedes en los últimos tres meses y escuché, una y otra vez, que quieren que Unity sea fuerte y entienden que los aumentos de precio nos resultan imprescindibles para seguir invirtiendo en el avance de los juegos. Pero no es necesario que tales aumentos se hagan en formas novedosas y controvertidas», indicó Bromberg.
Si bien la tarifa de Unity Runtime se ha eliminado, sí se aplicarán incrementos a los precios de Pro y Enterprise. Unity ha decidido volver a su modelo de suscripciones por puestos, que a partir del 1 de enero de 2025 sufrirán subidas de entre un 8 y un 25 por ciento.
En concreto, desde el próximo año Unity Pro costará 2.200 dólares anuales por puesto. Este plan es obligatorio para los desarrolladores con ingresos superiores a los 200.000 dólares. Por su parte, Unity Enterprise, el plan para equipos con ingresos superiores a los 25 millones de dólares, será un 25 % más caro.
Unity elimina su polémica tarifa de Runtime


Independientemente de los cambios en los planes Pro y Enterprise, Unity planea mantener gratis la versión Personal para quienes tengan ingresos de hasta 200.000 dólares. Además, ha ratificado que el uso de la pantalla Made with Unity que aparece al ejecutar un juego hecho con este motor gráfico será de inclusión opcional en los títulos creados con Unity 6, que se lanzará a fin de año.
Desde la compañía también han prometido volver a un ciclo de actualización de precios más convencional. Su idea es, en la medida de lo posible, modificarlos solo una vez al año. «Cancelar el costo de Runtime para los juegos e implementar estos cambios de precios nos permitirá seguir invirtiendo para mejorar el desarrollo de videojuegos para todos y, al mismo tiempo, ser mejores socios para ustedes», explicó Bromberg.
Más allá de la polémica por el cambio en su política de precios, Unity viene de un año bastante difícil. Poco después de que su estrategia de tarifas provocara el enfado de la industria, John Riccitiello abandonó su cargo como CEO. Además, la compañía anunció despidos y la finalización de su vínculo con Weta FX, la empresa de efectos visuales del cineasta Peter Jackson.
En medio del escándalo, varios estudios decidieron boicotear a Unity por la aplicación de su tarifa de Runtime. Algunos optaron por cortar la monetización de sus juegos a través de anuncios, mientras que otros optaron por migrar sus títulos a otros motores gráficos.