Cuando vas a comprar un nuevo televisor o pantalla de ordenador, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es su tamaño. Las pulgadas. Por regla general, cuanto más grande sea, cuantas más pulgadas, mejor. Pero no es lo único que nos decanta por un modelo u otro. Aparte del presupuesto que tengas, influye su resolución. Es decir, que permita ver imágenes en alta definición (HD o FHD) o incluso más, ultra alta definición (4K o 8K). Pero hay un detalle que no siempre tenemos en mente. El tamaño de tu vivienda y la distancia a la que verás tu televisor. Ahí, el tamaño de tu TV influye en tu experiencia de visionado. Y, para ayudarte a elegir mejor, te proponemos una calculadora de pantalla.

Esto nos lleva a nuestra infancia. De pequeños, nuestras madres siempre nos han dicho que no nos acercáramos demasiado al televisor para proteger nuestra vista. Ciegos no nos íbamos a quedar, aunque más de uno le debemos parte de nuestra miopía a ver el televisor a escasos centímetros. Y volviendo al presente, la distancia entre el televisor y quien la mira tiene un impacto en la calidad de visionado. Es decir, que según el tamaño de tu TV, deberías verlo desde una distancia u otra. 

Aunque no es algo que se publicite mucho, los fabricantes de televisores suelen dar consejos y recomendaciones al respecto de qué rango de distancias deberíamos considerar cuando colocamos un televisor en una sala de estar, en la cocina o en tu dormitorio. El tamaño importa, y en esta ocasión, según los metros cuadrados de tu vivienda, puede que no necesites un televisor tan grande ni con una resolución tan elevada. Así ahorrarás algo de dinero en tu compra. Es más. Científicos de la Universidad de Cambridge estudiaron esto mismo para responder a la gran pregunta. ¿Qué televisor me conviene?

La resolución importa al comprar un televisor

Prácticamente, todo el parque de televisores actuales permite ver contenido en HD y/o Full HD. Es decir, con una resolución, medida en píxeles, de 1280×720 o 1920×1080. Y, en España, los canales de TDT están obligados a ofrecer esa calidad de imagen. Ya veremos cuándo darán el salto al 4K. Pero muchos ya tienen televisores con una resolución superior. 

Si miramos en tiendas y superficies comerciales, físicas u online, la mayoría de modelos a la venta son de ultra alta definición, es decir, 4K o UHD. En píxeles, 3840×2160. Y si te has fijado en los anuncios de televisión, la mayoría destacan sus modelos 8K o 7680×4320. Y ya ni hablemos de los modelos que empiezan a verse en las ferias del sector.

Pero hay más elementos que nos deberían preocupar más. ¿Realmente merece la pena gastar más por una resolución mayor? ¿Cuánto contenido 4K vas a consumir en los próximos meses? Si ves TV en abierto, solo hay un canal 4K emitiendo las 24 horas, La 1 UHD de RTVE. En la TV de pago, hay pocos canales en esa resolución. Y si consumes streaming de pago, para obtener películas o series en 4K, tienes que suscribirte a los planes más caros. Salvo contadas excepciones. Y aunque en YouTube abundan los vídeos en 4K, si ves Netflix, Disney+ u otras plataformas con el plan básico, con un televisor HD o FHD tienes más que suficiente. 

Qué dicen los científicos del tamaño de tu TV

El tamaño de tu TV importa tanto como la distancia de visionado, la iluminación o su resoluciónEl tamaño de tu TV importa tanto como la distancia de visionado, la iluminación o su resolución
La distancia y colocación del televisor influye en que aprecies toda o parte de su resolución. Fuente: Nature Communications

Así que, en la práctica, si quieres comprar un nuevo televisor, entre las muchas cosas que tendrás que elegir está la resolución. No solo en televisores. También se destaca la resolución de las pantallas de ordenador, tabletas, teléfonos móviles o cascos de realidad virtual. Este último dispositivo viene a propósito de un estudio en el que participaron científicos de la Universidad de Cambridge y miembros de Meta Reality Labs, es decir, empleados de Meta, la empresa propietaria de Facebook, WhatsApp, Instagram, Threads y tecnología de realidad virtual como las Meta Quest o las gafas Ray-Ban Meta.

El objetivo del estudio era determinar hasta qué punto puede el ojo humano apreciar la resolución de las pantallas de última generación. O dicho de otra forma. ¿Notarás diferencia entre un televisor 4K y uno 8K? Dejando a un lado la calidad del contenido que estés viendo, ya que un vídeo pixelado se verá mal en ambos televisores, el estudio ofrece varias conclusiones que sorprenderán a más de uno. 

La primera conclusión: el ojo humano tiene un límite en cuanto a la cantidad de píxeles que puede apreciar. Otra conclusión. La resolución ideal depende del tamaño de tu TV, de la oscuridad de la estancia y de la distancia entre televisor y quien lo mira. Es decir, que según dónde veas la televisión, no necesitas un televisor 8K. Ni tan siquiera uno 4K. Aquí está el resumen del estudio, publicado en Nature Communications.

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