Después de sufrir dos DANAs consecutivas, los españoles miramos mucho más al cielo que antes. Estamos muy atentos a las predicciones meteorológicas y a la llegada de posibles fenómenos extremos. No siempre se trata de DANAs. Existen otros fenómenos, como la bombogénesis o ciclogénesis explosiva, que también pueden dejar muchas lluvias. Justamente, hay una de estas acercándose actualmente a España y se espera que el próximo sábado sintamos sus efectos; pero, por suerte, no serán ni mínimamente comparables a lo que ha ocurrido con las DANAs recientemente.
Esto se debe a que, a pesar de que la bombogénesis se está desplazando en dirección a España, se detendrá y descargará mayormente en Reino Unido. Será allí donde experimenten su cara más intensa. Al oeste de la península ibérica llegará mucho más debilitada y, si bien puede dejar lluvias, no se espera que sean torrenciales.
Aun así, es importante conocer estos fenómenos, pues en otras ocasiones sí que pueden dejar precipitaciones mucho más extremas en nuestro país. No es algo nuevo ni muchísimo menos. Pero, del mismo modo que se han recrudecido las DANAs, no sería extraño que las bombogénesis hicieran lo mismo. Cuanto más sepamos sobre ellas, mejor.
¿Qué es una bombogénesis?
La bombogénesis, también conocida como ciclogénesis explosiva, da lo que su nombre promete. Se trata de la generación de un ciclón de forma explosiva.
Los ciclones no son ni más ni menos que lo mismo que las borrascas. Simplemente, en zonas tropicales reciben el primer nombre y en latitudes medias el segundo. Ambas hacen referencia a una zona de bajas presiones rodeadas de vientos que giran en sentido antihorario en el hemisferio norte, y en sentido horario en el hemisferio sur.
La formación de esta zona de baja presión se conoce como ciclogénesis. Y, cuando esta ocurre muy rápidamente, pasa a convertirse en ciclogénesis explosiva o bombogénesis. Ahora bien, ¿qué es lo que se considera rápido? Podríamos decir que la rapidez es algo relativo, pero hay cifras estandarizadas. Concretamente, si la presión disminuye al menos 24 hPa en 24 horas, podemos hablar de bombogénesis. Sin embargo, si la ciclogénesis transcurre en latitudes inferiores, la cifra es de 18-20 hPa en 24 horas.
Normalmente las bombogénesis se originan en el Pacífico o el Atlántico, preferiblemente en otoño o invierno. Son extremadamente raras en verano.
¿Cuáles son las consecuencias?
Las principales consecuencias de una bombogénesis son los vientos muy intensos. Esto se debe a que el viento se forma cuando hay diferencias de presión y el aire se mueve de las áreas con presiones más altas hacia las que tienen presiones más bajas. Si ha habido una caída de presión bruscamente, también se origina un movimiento brusco del aire hacia esa zona.


A su vez, este movimiento del aire favorece la formación de nubes, por lo que también se dan muchas precipitaciones. En este caso, tanto las precipitaciones como los vientos más intensos se descargarán en Reino Unido. Dentro de España solo habrá algo de lluvia a causa de los efectos que provoque ese movimiento de aire sobre nuestra atmósfera.
¿Habrá más bombogénesis por culpa del cambio climático?
Las consecuencias del cambio climático comienzan a verse muy bien por la forma en la que suceden ciertos fenómenos meteorológicos. Por ejemplo, las DANAs no son algo nuevo, pero el aumento de las temperaturas del mar ha llevado a que vengan mucho más cargadas de lluvias. ¿Ocurre lo mismo con las bombogénesis?
La realidad es que, según las simulaciones y los estudios realizados con datos históricos, parece ser que sí.


En 2021, un equipo de científicos de la Universidad Bar Ilan, de Israel, analizaron varios episodios de bombogénesis de los últimos años y establecieron sus relaciones con el cambio climático. Así, vieron que, por ejemplo, la bombogénesis que tuvo lugar en el Mediterráneo oriental en diciembre de 2010 pudo tener relación con el cambio climático, porque “la advección de aire frío desde el norte sobre el mar cálido contribuyó significativamente a la rápida intensificación de la tormenta”.
Por otro lado, este mismo año un equipo internacional de científicos del clima ha desarrollado una serie de simulaciones en las que se demuestra que el cambio climático antropogénico intensificará este tipo de fenómenos meteorológicos.
En definitiva, si bien esta vez nos libraremos de las consecuencias más fuertes de la bombogénesis, si no hacemos nada por frenar el cambio climático tendremos cada vez más y más fuertes. La DANA ya nos ha demostrado que esto es algo que debemos tomarnos muy en serio.