Lo hemos avecinado durante semanas, y por fin están aquí. Los Xiaomi 15 y 15 Pro son oficiales y acaban de hacer acto de presencia en su país natal. El nuevo dúo llega directo a la gama más alta puliendo su diseño, incluyendo el hardware más top del momento y mejorando aspectos como la cámara o la autonomía para convertirse en opciones todavía más recomendables que los Xiaomi 14.
No se puede decir que los Xiaomi 15 supongan una renovación radical respecto a la generación anterior. Es una actualización anual bastante continuista, pero que pone el foco en mejorar pequeños detalles como un diseño mucho más sofisticado o una mejora en la capacidad de las baterías que puede catapultar su autonomía diaria.
Ambos dispositivos son bastante similares entre sí, y sus cambios se revelan cuando acercas la mirada a detalles como el módulo de cámara o la integración de los marcos con la parte trasera. Ahora todo es más limpio, el metal tiene un tono mate, la zona trasera no sobresale y la fusión con el gran embellecedor de la cámara es sobresaliente.


Girando los móviles 180 grados está otra de las grandes actualizaciones, su pantalla. El frontal de los nuevos Xiaomi 15 y 15 Pro es espectacular, y no por la calidad del panel —que también—, sino por la optimización de los biseles. Este año son completamente simétricos y marcan récord para ofrecer una visual verdaderamente atractiva.
En esencia, son dispositivos que desde la lejanía no destacan por ser revolucionarios, pero que marcan la diferencia cuando te vas fijando en los detalles de sus marcos, la integración del cristal trasero o el nuevo y curvilíneo módulo de cámara.
Xiaomi 15, mejorando en todo
Xiaomi no solo ha tenido tiempo para pulir la estética e imponer detalles que solo se ven en los más grandes, también ha querido llenar de nuevas tecnologías y avances ambos dispositivos. El más modesto es el Xiaomi 15, que está pensado para aquellos usuarios que prefieren dispositivos compactos pero igualmente potentes.


En este sentido no falta nada, pues el Xiaomi 15 integra el nuevo Qualcomm Snapdragon 8 Elite, hasta 16 GB de RAM, un co-procesador específico para mejorar la gestión de las funciones IA y la gran apuesta por la optimización que supone HyperOS 2.0. Una bestia que ahora mismo no se puede medir con casi ningún otro modelo del mercado.
Leica sigue siendo la gran protagonista de la cámara, firmando un módulo triple de 50 MP con sensores gran angular, telefoto y ultra gran angular. Xiaomi ha dado una buena clase de fotografía en su evento y nos ha dejado saber que hay mejoras en el hardware, pero también que el apoyo del Snapdragon 8 Elite permite tener un procesado de imágenes mucho más interesante. Estos son un par de ejemplos del Xiaomi 15.




Para poder echar un vistazo a todas estas fotografías, el Xiaomi 15 integra una pantalla OLED LIPO de 6,36 pulgadas, resolución 1.5K, 120 Hz y un brillo pico de 3.200 nits. Por supuesto, puede hacer uso de tecnologías como Dolby Vision y HDR10+. No supone una actualización masiva respecto al Xiaomi 14, pero sube el nivel en la calidad, el brillo y detalles como los biseles reducidos.
Un buen cierre para este Xiaomi 15 es su batería. Es uno de los apartados en los que más ha trabajado la compañía, consiguiendo integrar una buena cantidad extra de mAh en un tamaño prácticamente idéntico. Este modelo ahora tiene una célula de 5.400 mAh, que supone una diferencia considerable con los 4.610 mAh del Xiaomi 14.






Gracias a este aumento en la capacidad, y a la gran optimización de HyperOS 2.0 que ha anunciado la compañía, el Xiaomi 15 —y también el 15 Pro— podría situarse como una de las opciones de la gama alta con mejor autonomía de todo el mercado.
15 Pro: más grande y mejor
Otro año más, Xiaomi ha decidido que la cámara y el tamaño son los aspectos diferenciales de ambos modelos. El Xiaomi 15 Pro no es muchísimo mejor que el 15 a secas, pero integra una pantalla más grande, un sensor principal más avanzado, un zoom óptico con más aumentos y la obligada capacidad extra de la batería.
Este Xiaomi 15 Pro sigue las líneas del diseño con unas cotas un poco más grandes, marcando la principal diferencia en el acabado de la pantalla. Esta vez no tiene un panel curvo como el 14 Pro, pero el cristal que cubre el frontal es 2.5D, por lo que tiene una ligera curvatura en todos los ángulos que mejora la ergonomía.


Artículo en desarrollo. Actualiza cada pocos minutos para seguir con la historia.