La legendaria actriz Shelley Duvall ha fallecido a los 75 años este jueves en Blanco, Texas. La intérprete es ya historia del cine gracias a su papel de Wendy Torrance en El Resplandor, la película de Stanley Kubrick. Su pareja, el músico Dan Gilroy, ha confirmado la noticia a los medios estadounidenses como Variety. Una inesperada tragedia que sacude la industria de Hollywood, que pierde a una de las grandes estrellas de la segunda mitad del s.XX.
Shelley Duvall nació en Houston, Texas, en 1949. No llegó al mundo de la actuación hasta fue descubierta por el director Robert Altman, que se encontraba rodando la comedia negra El volar es para los pájaros (1970). El cineasta quedó fascinado por su personalidad y le ofreció su primer papel en dicha película. Posteriormente, ambos siguieron colaborando en otras como Los vividores (1971), Ladrones como nosotros (1974) o la inolvidable Nashville (1975).
Gracias a Altman, Shelley Duvall se dio a conocer al mundo y en los años venideros tuvo la oportunidad de trabajar con otros grandes directores. En 1977 formó parte del reparto de Annie Hall, la aclamada comedia romántica de Woody Allen. Ese mismo año, una vez más de la mano de Altman, la actriz brilló en 3 mujeres. Su papel de Millie Lammoreaux le valió el premio a Mejor actriz en el Festival de Cine de Cannes. A su vez, estuvo nominada al BAFTA.


La carrera de Shelley Duvall
Y en 1980 le llegó el turno al trabajo más importante de su carrera: la Wendy Torrance de El Resplandor. Stanley Kubrick fichó a la actriz tras ver 3 mujeres para que interpretara a la esposa de Jack Nicholson. El rodaje llevó todo un año y fue extremadamente duro para ella por la alta exigencia del cineasta. Tanto que la secuencia con el bate de béisbol se hizo un hueco en el Libro Guinness de los Récords por la mayor cantidad de tomas realizadas de una escena con diálogo.
También en 1980, Shelley Duvall protagonizó otra película que le sentaría como anillo al dedo, Popeye. La actriz se encargó de dar vida a Olivia en esta adaptación live-action de Robert Altman del clásico de tiras cómicas y dibujos animados. Sus enormes ojos y su complexión alta y estirada hacían de ella la persona ideal para llevar a la pantalla al personaje. A su lado como protagonista, el filme contó con Robbin Williams.


La actriz continuó trabajando en las décadas de los 80 y 90 tanto en cine como en televisión. En su filmografía destacan títulos como Los héroes del tiempo (1981), Frankenweenie (1984), Cuentos de hadas (1982-1987), Roxane (1987), The Underneath (Bajos fondos) (1995) o Retrato de una dama (1996). En el año 2002, tras protagonizar Manna from Heaven, se retiró de la actuación.
En el año 2016 reapareció en un programa de televisión y su presencia fue muy criticada. Shelley Duvall mostraba un evidente deterioro en su salud física pero, sobre todo, mental. Un estado del que posteriores testimonios aseguraron que poco a poco se fue recuperando. Tanto que en 2023 regresó al mundo del cine en la película The Forest Hills, de Scott Goldberg. Ese fue su último trabajo como actriz.