¿Cuántos dispositivos usamos de manera regular? Dos, tres, en algunos casos cuatro o incluso más. Si tenemos en cuenta el teléfono móvil, la tablet, el ordenador portátil, el ordenador de sobremesa, monitores… Son bastantes, pero el problema más grave no es el número de dispositivos que usamos, si no el uso que le damos cuando ya no los necesitamos, a través de una correcta política de reciclaje. 

Lenovo es una de las empresas que más equipos vende, tanto a nivel profesional como de consumo. Por eso, como parte de esa responsabilidad, no se queda únicamente en la venta del equipo, sino que ahora también asesora a las empresas desde el primer momento, partiendo de la toma de decisiones sobre qué equipos debe comprar, hasta el final de la vida, cuando el dispositivo no funciona y no sabemos qué hacer con él y donde la destrucción no es la única, ni la mejor, salida. 

La realidad es que todos los equipos tienen una vida, que se puede alargar más o menos, pero que tiene una caducidad. Si no es a nivel de hardware, con componentes que ya no pueden ser reemplazados, o a nivel de software, por ejemplo con el fin de soporte que Microsoft hace de las versiones de su sistema operativo más antiguo. Las últimas noticias al respecto apuntan a que Microsoft dejará de dar soporte técnico y actualizaciones de seguridad a los equipos que tengan instalados Windows 10 a partir de 2025, donde muchos equipos no podrán actualizar y quedarán prácticamente inservibles.

Ya no necesito este equipo: ¿qué hago con él?

Según un estudio de la ONU, la generación de residuos electrónicos a nivel mundial está aumentando en 2,6 millones de toneladas anuales, camino de alcanzar los 82 millones de toneladas en 2030, lo que supone una nueva subida del 33 % respecto a la cifra de 2022. Urge por tanto buscar nuevas medidas que contribuyan a reducir ese número.

Para ayudar a las empresas, Lenovo lanzó hace unos años su programa LARS (Lenovo Asset Recovery Services) que favorece la economía circular para intentar dar una nueva vida a ese equipo que ya no sirve o, en el caso que sea necesario, reciclarlo de manera adecuada.  Esto incluye cualquier equipo y de cualquier marca.

Lenovo Asset Recovery Services está compuesto por un equipo de expertos que ayudan a las empresas a crear una estrategia de planificación del ciclo de vida de sus equipos, y que incluye al final el reciclado, la reutilización o el reacondicionamiento. Además, consciente del valor que tiene para las empresas la información almacenada en los equipos, Lenovo también ofrece una solución segura para la eliminación de  activos de IT y datos. Tras el saneamiento seguro de los datos, comprueban exhaustivamente los dispositivos, reutilizando las piezas, reacondicionando los dispositivos y reciclando de forma responsable aquellos que sean demasiado antiguos o que no funcionen.

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