Un poco más tarde que en años anteriores, pero fiel a su cita del primer trimestre, Samsung ha presentado este miércoles el esperado y rumoreado Galaxy S26 Ultra, el nuevo móvil de referencia de la marca surcoreana, que no solo aspira a reinar en su propio catálogo, también en toda una industria repleta de serios e interesantes contendientes.

Esta nueva generación tiene diversos cambios, pero uno destaca por encima del resto: la nueva pantalla Privacy Display. Una tecnología que nadie más había incorporado en un smarpthone disponible comercialmente y que, honestamente, espero ver próximamente en muchos más dispositivos. Porque sí: es una de esas funciones que marcan un antes y un después.

Como decía, no obstante, ese no es el único cambio que trae consigo el Samsung Galaxy S26 Ultra. La compañía también ha implementado algunas mejoras en las cámaras, el diseño, las velocidades de carga, el procesador y, cómo no, el software, un área que cada vez marca más la diferencia entre los móviles buenos y los brillantes. Todo para lograr que el S26 Ultra sea, una vez más, un referente a lo largo de 2026.

Familia Galaxy S26

La Privacy Display del Samsung Galaxy S26 Ultra es un antes y un después

Antes de explicar en qué consiste la Privacy Display, hago una breve confesión. Soy una persona que cuida bastante su privacidad digital. Qué datos comparto, qué permisos doy a según qué aplicaciones, etc. Además, por el trabajo que tengo, a veces manejo información sensible –como las imágenes e información técnica de este Galaxy S26 Ultra–. Dicho de otro modo: soy el target perfecto para esta función.

No obstante, lo mejor de Privacy Display es que resultará verdaderamente útil para todo el mundo. Tanto si manejas secretos de estado como si, simplemente, quieres evitar que el cotilla de turno que va sentado junto a ti en el metro vea tus movimientos bancarios.

No importa si quieres proteger tu saldo bancario o secretos de estado. Privacy Display es útil para todos. Y además, se puede activar, desactivar o regular a gusto de cada uno.

El funcionamiento es bastante simple: Samsung ha implementado una especie de “capa” que anula la visibilidad de la pantalla desde los laterales. Solo aquel que la mira directamente –y no de reojo– puede ver el contenido de la misma. Parecido a lo que ocurre con las gafas polarizadas o los protectores de pantalla específicos para privacidad que se venden en muchas tiendas. No obstante, aquí está integrado en el propio dispositivo. Y lo mejor es que se puede activar o desactivar, regular su intensidad e incluso automatizar.

Por ejemplo: puedes hacer que esta función se active únicamente al salir de espacios seguros (como tu casa). O que se active únicamente al abrir ciertas apps (como las bancarias). En los ajustes también puedes elegir entre un modo estándar, que protege la información sin sacrificar la calidad de imagen, y un modo más agresivo, que reduce aún más la visibilidad desde los laterales pero, eso sí, sacrifica un poco la calidad de imagen.

La función Privacy Display del Samsung Galaxy S26 Ultra

Cuando hablo de sacrificar la calidad de imagen, entended que en ningún momento la pantalla se vuelve ilegible o parece sacada del 2001. Simplemente, se ve un poco peor que en condiciones normales. Puestos a pedir, evidentemente, sería idílico que no afectase a la calidad de imagen en absoluto, aunque me parece un problema menor. Cuando abro la app del banco no necesito sentir que estoy en un cine.

Privacy Display no es una de esas funciones llamativas que solo sirven para crear anuncios durante la campaña de lanzamiento y luego apenas usas tres veces. Esto tiene un impacto real en el día a día. Espero verlo pronto en más dispositivos.

Esta función, al menos de momento, es exclusiva del Galaxy S26 Ultra. De hecho, Samsung va a basar todo el material promocional –o buena parte del mismo– en ella, para sorpresa de nadie. La razón es simple: Privacy Display es, probablemente, una de las innovaciones más trascendentales que hemos visto en los últimos años en el mundo de la telefonía. No se trata de un simple gimmick llamativo que apenas vas a usar tres veces y que en realidad solo sirve para llamar la atención en el momento de la compra. Se trata de una función con utilidad e impacto real en el día a día. Buen trabajo, Samsung.

Las cámaras de los Galaxy S26 Ultra: más luz, mejor vídeo y nuevas funciones de IA para edición

El Galaxy S26 Ultra incorpora nuevamente cinco cámaras. Una en la zona frontal, para selfies y videollamadas, y cuatro en la zona posterior (un gran angular, una principal, un teleobjetivo de tres aumentos ópticos y otro teleobjetivo de cinco aumentos ópticos). La configuración, a grosso modo, es la misma que en la generación anterior, aunque Samsung sí ha hecho algunos cambios que deberían ayudar, sobre todo, en la fotografía nocturna.

  • El gran angular mantiene los 50 megapíxeles de resolución y la apertura f/1,9.
  • La cámara principal mantiene también los 200 megapíxeles, pero su apertura pasa de f/1,7 a f/1,4. Esto implica un mayor bokeh natural y, también, un mejor rendimiento en condiciones lumínicas adversas (como la fotografía nocturna). 
  • El teleobjetivo de tres aumentos se mantiene intacto. Diez megapíxeles, tres aumentos y objetivo de apertura f/2,4.
  • El teleobjetivo de cinco aumentos mantiene un sensor de 50 megapíxeles, pero ve mejorada la apertura del objetivo, que pasa de f/3,4 a f/2,9. Este salto debería ser bastante notorio en fotografía nocturna (más luz, menos ruido, mejores texturas, etc.).
  • La cámara frontal repite con 12 megapíxeles, f/2,2 y un rango de captura de 120 grados.
Cámara del Galaxy S26 Ultra

En ninguno de los cinco casos parece haber un nuevo sensor. Samsung no ha especificado aún los pormenores técnicos de cada uno de ellos, aunque todo apunta a que la evolución ha llegado por el lado de las aperturas, los ISPs y el software.

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