El pasado mes de enero de 2024, Noland Arbaugh se convirtió en el primer paciente en recibir el implante de Neuralink, la compañía de Elon Musk que pretende devolver a las personas parapléjicas muchas de las habilidades perdidas. Poco después del anuncio de la intervención se anunciaron algunos fallos en el implante, pero estos no pusieron en peligro la vida del paciente. Solo redujeron mínimamente las posibilidades del dispositivo. Todo fue tan bien que Neuralink recibió luz verde para repetir el proceso con un segundo paciente. Costó seleccionarlo, pero por fin dieron con la persona adecuada y, según ha anunciado el propio Musk, la intervención ha sido un éxito.

Lo ha hecho público en una entrevista en el podcast del informático Lex Fridman. Al contrario de lo sucedido con Arbaugh, no se han dado prácticamente detalles. De hecho, el magnate solo ha asegurado que no quiere dar muchos datos para no gafarlo, pero que “parece que todo ha ido bien”.

Desde luego, no es la información esperada del ensayo clínico de un dispositivo en el que se ha invertido tanto dinero. Neuralink no es la primera compañía que pone en marcha un implante de comunicación cerebro-máquina. Pero, lógicamente, su caso es el más sonado, a causa de la gran inversión que tiene detrás y, por supuesto, la persona que encabeza el proyecto.

Ahora bien, no debemos olvidar que la evolución de sus ensayos también ha sido sonada por los incidentes ocurridos con animales de experimentación. Desde entonces, Neuralink está en el punto de mira de muchos científicos que temen que los procedimientos no se estén llevando a cabo correctamente. Tendremos que esperar más para saber datos sobre este segundo paciente. Al menos, esperamos que se haga alguna publicación al respecto. De momento, solo tenemos las escuetas palabras de Elon Musk.

Tras el éxito del primer implante, Neuralink anunció que quería realizar el mismo procedimiento a al menos nueve personas más en 2024. Además, esperan que la cifra pudiese aumentar vertiginosamente, hasta los 22.000 pacientes en 2030.

Pero hay que ir paso a paso. El segundo paciente seleccionado, con una paraplejia similar a la de Arbaugh, fue descartado poco antes de la intervención, por no reunir los criterios adecuados. Por ese motivo, fue necesario posponer la cirugía hasta dar con la persona idónea.

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