
ATENCIÓN: El artículo contiene SPOILERS de Toy Story 5.
Ya está en cines Toy Story 5, la nueva película de Pixar que por fin devuelve a Woody, Buzz, Jessie y compañía a la gran pantalla. El estudio regala a sus fans una aventura más de la icónica saga que cumple ya más de 30 años. Con la tecnología como tema principal y con buenas dosis de nostalgia, esta entrega apunta a arrasar otra vez en taquilla y conquistar a una nueva generación de niños.
«Los juguetes están de vuelta. Esta vez, Buzz Lightyear, Woody, Jessie y el resto de la pandilla se enfrentan a un nuevo reto cuando conocen a Lilypad, una nueva tablet que llega con sus propias ideas disruptivas sobre lo que es mejor para Bonnie. ¿Volverá a ser lo mismo la hora de jugar?», reza la sinopsis oficial de Toy Story 5.
Y es que, en la película, los juguetes tendrán que enfrentarse a la llegada de la tecnología a su hogar. Bonnie, niña solitaria pero apasionada por jugar a la antigua usanza, quedará hipnotizada al entrar en contacto con su Lilypad y las posibilidades que le ofrece para socializar y hacer amigas. Aunque esta realidad conlleva riesgos y problemas. Por lo que Jessie y compañía buscarán la manera de hacerle recordar a su niña la verdadera esencia de divertirse.

El final de Toy Story 5
El arco final de Toy Story 5 muestra a Jessie, Buzz y Woody en la granja de la joven Blaze. Al final, llegan a la conclusión de que los dispositivos no son algo malo como tal. Solo hay que dejar los prejuicios atrás y entender que incluso juguetes electrónicos como Buen Rollito (Smarty Pants) son dejados de lado por los niños en favor de la siguiente gran cosa. Es el ciclo de la vida de los juguetes, pero no por ello deben sentirse peor ni considerarse menos (ni más) que el resto.
Una vez aceptado todo esto, y con la compañía del ejército de Buzz Lightyears, deciden ayudar a Bonnie, aunque sea una última vez. Tienen que conseguir que la pequeña se haga amiga de Blaze porque a las dos les encanta jugar y comparten la misma imaginación. Por eso, le escriben un mensaje a la Lilypad de Bonnie. Pero lo que descubren es que la tablet se ha «suicidado», lanzándose a una caja de donaciones al descubrir que, lejos de ayudar a su niña, le había provocado un terrible sufrimiento.

De esta forma, en el final de Toy Story 5 vemos un nuevo rescate. Los juguetes protagonistas, con la ayuda de sus nuevos amigos dispositivos, se lanzan a la búsqueda de Lilypad. Finalmente llegan al camión y consiguen sacarla de ahí gracias al ejército de Buzz, que resulta que además son drones y sí pueden volar de verdad. Nuestro astronauta favorito y Jessie por fin se declaran y se besan antes de separarse y volar unos hacia casa de Bonnie y otros hacia casa de Blaze. A partir de ahí, le mandan desde Lilypad un mensaje a esta última diciéndole que ha cambiado de idea y que le lleve a su casa los juguetes perdidos. Ahora, como dice Jessie, «todo está en manos de las niñas».
Al día siguiente, la pequeña niña ranchera se acerca a casa de Bonnie para devolverle a Jessie y Perdigón. Y, aunque al principio la pequeña vuelve a rechazarlos, finalmente ambas consiguen conectar. Un un último giro de guion, las dos se hacen amigas, empiezan a jugar juntas y, por fin, dejan de lado su soledad. Incluso les dan a Jessie y Buzz una boda. Algo accidentada, eso sí. Pero lo han conseguido. La colaboración entre juguetes tradicionales y dispositivos ha logrado que las dos niñas sean amigas y jueguen como de verdad saben. Con este bonito desenlace, Toy Story 5 termina.

Primera escena post-créditos
La escena post-créditos de Toy Story 5 nos lleva hasta el parque de un colegio infantil. Allí, un niño se sienta solo, marginado y triste, incapaz de hacer amigos. De pronto, como un milagro, del cielo cae un Buzz Lightyear. Se trata de uno de los juguetes que formaban el gran ejército que hemos seguido a lo largo de la película. Tras llevar a los protagonistas de vuelta a casa, Buzz les había pedido que «completaran su misión». Y ahora sabemos cuál es.
Instantes después de que el niño recoja a ese Buzz Lightyear y se ponga a jugar con él, el resto de Buzzes también caen del cielo a las manos de los demás niños. Incluso el profesor de guardia recoge uno y se lo queda para él. La misión del ejército de Buzz no era otra que encontrar niños que les quieran y con los que poder jugar. En un hilarante momento final, uno de esos niños abre su mochila y de ella saca un juguete del malvado Emperador Zurg, que se dirige a todos los astronautas como «sus hijos». Estos, en un nuevo guiño a Toy Story 2 (y a Star Wars) gritan a la vez: «¡Nooooo!».

Segunda escena post-créditos
La segunda post-créditos de Toy Story 5, en realidad, no es tanto una escena como un pequeño regalo final para los espectadores más pacientes. Y es que, a la vez que aparecen los últimos créditos de la película, empieza a sonar el rap sobre intentar hacer amigos con el que Lilypad se había burlado de Jessie al comienzo del filme.
Al sonido de la música, varios de los juguetes empiezan a desfilar por la pantalla, bailando y rapeando al ritmo de la pegadiza canción. Rex, Dolly, Trixie y muchos más juguetes de Bonnie se unen a esta fiesta final de Toy Story 5. Una secuencia para acompañar los créditos y dejar un último buen sabor de boca en los fans.
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