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Para el director Billy Wilder, el cine tenía la capacidad de ser algo más que un espectáculo entretenido. Que lo es y por muchas razones distintas y todas ellas, buenas. Pero a la vez, tener una lectura mucho más elaborada y completa, que lleve al escenario de la pantalla grande, las grandes emociones del ser humano. Algo que la variada y siempre interesante filmografía del director demuestra. De la tenebrosa Pacto de Sangre (1944) a la muy graciosa Una Eva y dos Adanes (1959). El realizador demostró que el cine era un tipo de lenguaje capaz de explorar todo tipo de situaciones y perspectivas. 

En las décadas que siguieron al Hollywood dorado, el buen ejemplo de Wilder inspiró a otros tantos realizadores a llevar al cine a nueva dimensión filosófica. En especial, al lograr reflexionar de todos los elementos que hacen enorme y cada vez más interesante la experiencia humana. Durante la segunda mitad del siglo XX y directamente, para finales del milenio, el séptimo arte se convirtió en una manera elegante de reflexionar sobre el ser humano. Su existencia, forma de comprenderse a sí mismo e incluso, la necesidad de vislumbrar el futuro. 

Para demostrarlo, te dejamos cinco películas para hacerse preguntas existenciales en Disney+. De una terrorífica visión acerca de la juventud y el deseo de sobrevivir, pasando por una reflexión sobre la justicia hasta la amistad y su importancia. Una colección ideal para los que buscan en el cine algo más elaborado que solo diversión. Un punto que une a todas estas estupendas cintas en un mismo escenario. Mucho más, que les permite reflexionar acerca de dilemas complicados a través de la visión cinematográfica. Su punto más interesante. 

Las preguntas existenciales, también en Disney+

La cura siniestra

¿Qué harías para vivir más y mejor? Esa es la pregunta escalofriante que plantea esta película de Gore Verbinski. Pero sobre todo, hasta dónde llegaría cualquiera, de saber que todos sus esfuerzos — incluso los más violentos y degradantes — le brindarían una existencia más plena. Se trata de interrogantes que la cinta responde a partir de la historia de lo que parece un inocente hotel. 

A este recinto de paz en los Alpes Suizos, llega Lockhart (Dane DeHaan), en busca de Roland Pembroke (Harry Groener), un importante CEO que, sin dar explicaciones, decide permanecer en la propiedad. Pero lo que parece una misión ejecutiva, termina por convertirse en una situación cada vez más siniestra. Eso, cuando Lockhart descubra que el supuesto instituto médico, es algo más espeluznante.

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