Si tienes un dispositivo de almacenamiento externo, como una unidad USB o Thunderbolt, puedes instalar macOS en ese dispositivo y, luego, usarlo como disco de arranque del Mac. No lo digo yo. Lo dice Apple. No es que sea la opción más cómoda, ni la más rápida, pero cambiar el arranque del Mac de la unidad principal a una unidad o disco externo puede ser muy práctico en determinadas circunstancias. Y en los Mac actuales, con USB-C, la transferencia de datos es más rápida que antiguamente.
En primer lugar, puedes probar la siguiente versión de macOS sin tocar el disco principal de tu Mac. No vaya a ser que haya algo que no funcione correctamente y debas volver a la versión anterior. Desde hace varias versiones, macOS es gratis. Y al descargar e iniciar el asistente de instalación, te pregunta en qué disco o unidad quieres instalarlo. Normalmente, lo hace en la unidad principal de tu Mac, pero de haber un disco externo, puedes hacerlo ahí. Eso sí. Procura que esté vacío, ya que el contenido será eliminado.
Iniciar el arranque del Mac desde un dispositivo externo también puede ser útil si quieres llevar todas tus cosas encima. Es decir, más allá de tus documentos y archivos, al arrancar desde un disco externo, llevas contigo el contenido de tu Mac, es decir, las aplicaciones que instalaste con la configuración personalizada que tanto tiempo te llevó armonizar con tus preferencias. Y todo eso tal vez no esté en otros Mac que utilices en tu día a día. Y tampoco olvidemos que arrancar la Mac desde una unidad externa puede ser una solución si el disco principal da problemas y no logras iniciar el modo seguro.
Requisitos para preparar el disco de arranque externo


Para empezar a preparar nuestro arranque del Mac alternativo, necesitas un dispositivo de almacenamiento externo compatible con tu Mac. En la actualidad, prácticamente todos los dispositivos de este tipo lo son. Por lo demás, es deseable que ese dispositivo tenga conector USB-C, que ofrecerá una velocidad de transferencia mayor. Es más, los Mac más recientes solo tienen ese tipo de entrada. En cuanto al formato del disco, Apple recomienda el formato APFS. “En especial, si el dispositivo de almacenamiento es una unidad de estado sólido (SSD)”. Puedes darle un formato adecuado desde la Utilidad de Discos.
Respecto al espacio del dispositivo externo, cuanto más mejor. Ten en cuenta que la idea es que sea una alternativa al disco de tu Mac. Por lo que deberá almacenar macOS y los datos y archivos que le vayas añadiendo. Como referencia, los Mac actuales suelen tener, como mínimo, 256 GB de espacio disponible. Y a poco que instales uno o dos juegos, se quedará corto.
En resumen, necesitas:
- Un Mac, a poder ser, con chip Apple Silicon.
- Un dispositivo de almacenamiento externo con conector USB-C.
- A poder ser, que el disco sea de tipo SSD en vez del tradicional HDD.
- El dispositivo debe tener el formato APFS. Puedes dárselo con Utilidad de Discos.
- Cuanto más espacio tenga, mejor. Un Mac suele venir con 128 GB mínimo.
Descargar e instalar macOS en el disco de arranque externo


Ahora que ya tenemos listo el dispositivo que va a hacer de disco o unidad externa, vamos a instalarle macOS para hacer posible el arranque del Mac desde ahí. Para ello tan solo necesitas conectar el dispositivo a un puerto USB-C libre y descargar el instalador de macOS desde la App Store. En el momento de escribir estas líneas, a la espera de que llegue macOS Sequoia 15, puedes descargar hasta siete versiones anteriores de macOS. Debajo enlazo las cuatro más recientes. Si necesitas versiones anteriores, también están disponibles desde el navegador.
Abre el enlace de la versión de macOS que quieras instalar en el dispositivo externo y se abrirá la App Store de tu Mac. Una vez ahí, haz clic en Obtener. El proceso llevará rato, ya que tienes que descargar un instalador que ocupa varios gigabytes. Entre 5 y 8 GB. Al terminar, el instalador aparecerá en Aplicaciones. De todas formas, se abrirá automáticamente.
Para instalar macOS en el dispositivo externo, en el asistente de instalación deberás seleccionar ese disco externo en vez del habitual Macintosh HD. El resto del proceso de instalación es similar al de otras instalaciones o actualizaciones que hayas realizado. Así tendrás dos versiones de macOS. La de tu Mac y la del disco externo. Ambas funcionarán por separado, aunque podrás acceder a los archivos y documentos desde ambas.
Descargar el instalador de macOS directamente


Si quieres descargar el instalador de macOS Sequoia o, en el futuro, de cualquier futura versión de macOS disponible en Beta antes de su lanzamiento estable, normalmente tienes que hacerlo a través de las actualizaciones. Lo que implica tener instalada la versión anterior. Pero para crear nuestro disco externo para el arranque del Mac con Sequoia, vamos a saltarnos ese paso y descargar el instalador directamente.
Primero, ve a Ajustes > General > Actualización de software para activar las Actualizaciones beta. Haz clic en el icono de información al lado de Desactivadas y, en el desplegable, selecciona la opción macOS Sequoia Public Beta. Ahora, abre el Terminal. Desde ahí, le pediremos al Mac que descargue el instalador directamente. Para ello, deberás teclear la orden softwareupdate —list-full-installers en el Terminal. En la lista, deberías ver macOS Sequoia Beta o similar. Siguiente paso, introducir la orden softwareupdate –fetch-full-installer –full-installer-version 15.0 o similar. La parte importante es el número de versión indicado en la lista que hemos visto antes.
Tras esta orden, tu Mac descargará el instalador de macOS Sequoia y lo encontrarás en la carpeta Aplicaciones. Solo tienes que abrir el instalador y seguir las instrucciones del asistente. Eso sí. Elige el disco externo en vez del principal para instalar macOS Sequoia en la unidad externa y así mantener la versión actual en tu Mac.
Seleccionar el disco de arranque del Mac


Una vez tenemos el disco de arranque con macOS instalado, ya podemos iniciar el arranque del Mac desde esa unidad externa. Pero para activar este último paso no basta con reiniciar tu Mac y ya. Por defecto, el Mac elige el disco principal instalado en el propio Mac. Para elegir el disco externo, tendrás que apagar el Mac, y al volverlo a encender:
- Si tu Mac tiene chip de Apple (M1 en adelante), deberás mantener pulsado el botón de encendido hasta que se vean las opciones de arranque.
- En un Mac con Intel, al encenderlo, deberás mantener pulsada la tecla Opción hasta ver las opciones de arranque.
Tendrás que hacer esto cada vez que quieras cambiar de disco de arranque de tu Mac tras pulsar el botón de encendido. Desde Ajustes > General > Disco de arranque puedes cambiar el disco de arranque por omisión, pero es mejor dejar esta opción como está.