Enfermar al viajar en avión no es nada raro. Al fin y al cabo, pasamos horas de vuelo encerrados en un espacio reducido con otras muchas personas, cada una con sus virus y sus bacterias. Pero ese no es el único motivo. También podemos enfermar, o al menos sentirnos mal, por la baja humedad ambiental, la acumulación de gases intestinales o el dolor de oídos. 

Son muchas las razones por las que podemos enfermar al viajar en avión. Por eso, sobre todo si vamos a emprender un vuelo largo, es importante tener en cuenta algunos consejos. Dependen, en parte, de nuestra situación y susceptibilidad a ciertas afecciones. Pero, en general, son consejos útiles para todo el mundo.

Buena parte de estos consejos los comentó en junio de este año la doctora Shazia A. Khan, en un artículo para Northwestern Medicine, donde ejerce como médica de familia. Son muchos consejos, pero algunos de ellos están relacionados entre sí, así que podemos agruparlos en solo unos cuantos.

Hidrátate para no enfermar al viajar en avión

La humedad en un avión suele estar entre el 5 % y el 20 %, muy por debajo de lo que hace una estancia confortable. Esto se debe a que el aire se recambia continuamente y, en el exterior, las temperaturas son tan bajas que se trata de aire muy seco. 

Dicha situación puede causarnos una deshidratación si no bebemos suficiente agua, especialmente cuando se trata de un vuelo largo. Por eso, para no enfermar al viajar en avión, se recomienda beber al menos un vaso de agua por cada hora de vuelo. 

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Se recomienda beber al menos un vaso de agua cada hora. Crédito: Freepik

Además, la piel también puede sufrir esa deshidratación, por lo que hay quien aconseja llevar mascarillas y cremas hidratantes para los vuelos largos. Como mínimo, es recomendable hidratar muy bien la piel antes del vuelo. Esto es aplicable a cualquier pasajero, pero especialmente a personas con la piel especialmente seca o con afecciones como la dermatitis. De hecho, si es tu caso, puedes consultar a tu dermatólogo sobre la mejor forma de actuar para cuidar tu piel durante un viaje en avión.

No bebas alcohol

Queda muy glamuroso pedir una copa de vino durante el vuelo, pero la realidad es que beber alcohol es muy mala idea si no queremos enfermar al viajar en avión. Por un lado, es bien sabido que el alcohol favorece la deshidratación. Ya hemos visto que es muy fácil deshidratarse, por lo que esa copa de vino no nos va a ayudar en nada. Pero, además, recientemente se publicó un estudio en el que se demostró que el alcohol puede dificultar la absorción de oxígeno en la sangre y exacerbar el mal de altura. 

Valora si debes usar mascarilla y desinfectar las superficies

La forma más clásica de enfermar al viajar en avión es por una infección vírica o bacteriana. Estamos en un lugar cerrado con otras muchas personas. Por eso, sobre todo si es época de virus respiratorios o si somos personas vulnerables o vamos a estar con ellas, es recomendable usar mascarilla. Lo ideal sería también que cualquier persona con síntomas lo hiciera. Además, podemos llevar toallitas para desinfectar superficies como la mesita del avión.

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Cualquier persona con síntomas de virus respiratorio debería usar mascarilla en el avión. Crédito: Freepik

Evita la trombosis venosa profunda, otra forma de enfermar al viajar en avión

La trombosis venosa profunda es una afección que se da cuando se forma un coágulo en una o varias venas, especialmente en la zona de las piernas. El sedentarismo es una de las causas que pueden originarla. Pero no solo el sedentarismo mantenido en el tiempo. Pasar muchas horas sentados también podría causarnos este problema. Por eso, se sospecha que los vuelos en avión puedan causar una trombosis a la que ya se ha bautizado como trombosis del viajero.

No está totalmente demostrado, pero sí que se apunta a un aumento del riesgo. Hay estudios que calculan que en un vuelo de 6 a 9 horas la probabilidad de sufrir una de estas trombosis es de un 1,6 % para personas con bajo riesgo y de un 5 % para pacientes de riesgo. Por ese motivo, es recomendable hacer ejercicios como contraer regularmente los músculos de la pantorrilla o dar pequeños paseos por el pasillo del avión cuando estén permitidos. Además, a los pacientes de riesgo se les puede aconsejar el uso de medias de compresión.

Más allá de eso, y sin tener ya nada que ver con la trombosis, siempre es buena idea aprovechar para estirar los músculos del resto del cuerpo. Nos ayuda a sentirnos más ligeros cuando nos bajemos del avión.

Cuidado con los oídos

Los cambios de presión, especialmente durante el despegue y al aterrizaje, pueden dañar bastante los oídos. Por eso, se aconseja prevenirlos masticando chicle o haciendo gestos como tragar y bostezar, justamente en esos dos momentos clave. Esto es recomendable para todo el mundo, pero sobre todo para personas propensas a problemas en los oídos o que hayan pasado o estén pasando por una otitis.

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Masticar chicle ayuda a reducir el dolor de oídos, pero también puede causar gases. Crédito: Quinten de Graaf (Unsplash)

Vigila lo que comes

Aunque no solamos enfermar al viajar en avión, sí que podemos sentirnos pesados o con dolor abdominal por un exceso de gases. Esto se debe a que, cuando la presión disminuye, los gases se expanden y ocupan más espacio. Podemos imaginarnos un globo que dejamos de presionar con las manos.

Cuando eso ocurre, podemos sentir gases y flatulencias. Para que no lleguen a causar dolor o alguna experiencia desagradable, debemos evitar tomar alimentos con mucha fibra o cualquier producto que normalmente nos produzca gases. Ojo con los chicles, porque suelen producir muchos gases. Son buenos para los oídos, pero no para evitar este problema, por lo que lo ideal es mascarlos solo en el aterrizaje o el despegue. 

Si sigues todos estos consejos, tus viajes en avión serán mucho más cómodos. Además, disfrutarás de tu destino mucho antes, sin necesidad de esperar a que se pasen algunas flatulencias o un incómodo dolor de oídos. 

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