¿Qué hace que una película de terror sea terrorífica? La respuesta no es sencilla y de hecho, hay pocas claves para entender lo que hace que una cinta vaya de ser entretenida, a provocar terror. Desde El exorcista, que parece la fórmula probada de lo sobrenatural y el terror corporal, a Tiburón. Esta última, capaz de disuadir a los nadadores en el verano de su estreno de volver a las playas. Pasando por la recientemente estrenada Primate, que convierte a un animal inofensivo en una máquina de matar con inusual habilidad. 

Lo cierto es que el género parece tener sus propias pautas para tocar puntos sensibles en la psique colectiva. De explorar en los miedos más primitivos, traumas y horrores inconfensables, a profundizar en lo esotérico y el folclore. El miedo cinematográfico tiene amplio espectro en cualquier desarrollarse. Pero pocas veces resulta realmente más terrorífico que divertido o, en cualquier caso, capaz de hacer que el hipotético espectador se tome en serio lo que ve en pantalla.

A excepción de estas cinco películas. Para analizar lo interior, te dejamos una lista de cintas que te van a provocar miedo, incluso si eres de los fanáticos curtidos que dedican su vida a disfrutar el género. De un experimento visual de un maestro consagrado a una película incómoda que muestra un tropo clásico desde un ángulo distinto. Todo para probar tus nervios y valor a través del cine. 

La niebla (Filmin)

En 1980, el maestro del terror John Carpenter se alejó de los suburbios y el terror urbano, para reimaginar un cuento de fantasmas a gran escala. Por lo que La niebla, no se parece en absoluto a Halloween más allá de un detalle. Ambas películas exploran la idea de que cualquier atisbo de seguridad o protección que puedas sentir en casa o en cualquier lugar, va a desaparecer de forma tenebrosa.

Pero en lugar de un asesino en serie, esta terrorífica película también encabezada por Jamie Lee Curtis, indaga en lo sobrenatural. Para eso, sigue lo que ocurre en el pueblo de Antonio Bay y su oscura leyenda negra. En específico, la noche en que los pecados de los ancestros fundadores de la región, regresan como una maldición centenaria. Todo, a través de un fantasmal banco de niebla que contiene horrores. 

La cinta aprovecha al máximo su atmósfera perversa y no se prodiga con facilidad al mostrar qué es lo que se esconde en el aparentemente inofensivo fenómeno climático. Por lo que paso a paso, muestra cómo la muerte invade todos los espacios y mata sin contemplaciones. Terrorífica y claustrofóbica, te garantizamos un par de saltos de horror genuino mientras la disfrutas. 

Al final de la escalera (Prime Video)

Quizás no la conoces, pero esta película de Peter Medak es capaz de ponerte los vellos de punta con unas cuantas escenas. En especial, por la manera en que reflexiona sobre la muerte y lo sobrenatural de una manera sofisticada. Para eso, sigue a John (George C. Scott), un compositor de renombre que, luego de perder a su familia en un trágico accidente, viajará a Seattle en un intento de rehacer su vida. 

Solo para encontrar que la muerte le persigue en más de una forma. La cinta, evita el susto fácil y dedica interés a los detalles de la vieja casona a la que John acaba de mudarse. Al principio, parece solo una casa vieja, hasta que lentamente es evidente que algo terrorífico le habita y está vigilando a John de cerca.

Pero aunque pueda parecer la típica premisa de una cinta de fantasmas, el director logra que el miedo se convierta en una agonía de dolor, angustia y frustración. Eso, mientras la amenaza crece, se hace más inquietante y siniestra. Ideal para los que aman el terror a fuego lento. 

Háblame (Prime)

En 2022, los hermanos youtubers Michael y Danny Philippou, debutaron en el cine de terror con esta obra rara que indaga en el duelo, la muerte a través de códigos novedosos. Para eso, sigue a Mia (Sophie Wilde), que acaba de sufrir un duelo mayor e intenta recuperarse como puede del dolor. En medio del proceso, tropieza con una rara reliquia con una inquietante capacidad: la de abrir la puerta entre los vivos y los muertos.

Esta es otra premisa que parece poco original, hasta que los directores la transforman en una especie de híbrido entre la concepción de la mortalidad, el terror y la temeridad adolescente. Todo en medio de una serie de sucesos sin explicación que se hacen más violentos y terroríficos a medida que avanza la cinta.

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