Si le dijiste a tu peluquero que te cortase el cabello solo dos dedos y pensó que hablabas de dedos en vertical, puede que ahora estés buscando desesperadamente trucos para hacer crecer el pelo más deprisa. Todos los hemos buscado alguna vez, ya sea por un incidente como este en la peluquería o simplemente porque tenemos la percepción de que nuestro pelo crece más despacio de lo habitual. El problema es que cuando hacemos una búsqueda rápida posiblemente nos encontremos muchos mitos.

Internet está lleno de trucos para hacer crecer el pelo. Algunos son más novedosos y parecen tener evidencia científica. Otros vienen de la tradición popular. Si nos ponemos a analizarlos, veremos algunos que sí que tienen evidencia científica. Otros, en cambio, carecen totalmente de ella.

Por eso, en este artículo vamos a ver algunos ejemplos tanto de mitos como de trucos para hacer crecer el pelo que sí funcionan. Eso sí, como lo ideal para recordarlos es que entendamos bien los motivos, vamos a empezar por aprender cómo crece el pelo.

¿Cómo se produce el crecimiento del cabello?

El pelo crece en unas estructuras presentes en nuestra piel llamadas folículos pilosos. La sangre fluye hacia la raíz de estos folículos, transportando nutrientes y oxígeno que favorecen el crecimiento de pelo en su interior. 

El crecimiento del cabello tiene tres fases y la primera ocurre justo en ese momento en el que, con los suministros adecuados, el pelo empieza a crecer en el folículo piloso. Se trata de la fase anágena y, en ella, el pelo crece aproximadamente un centímetro cada mes. Es la fase más larga, ya que suele durar unos dos años. Si el pelo se cuida adecuadamente, incluso se puede alargar varios años más

A continuación el pelo entra en la fase catágena, en la que se pasa del crecimiento del cabello a un periodo de reposo, ya que cesa el suministro sanguíneo en ese pelo. Es una fase que dura en torno a dos semanas.

Finalmente, llega la fase telógena, en la que ese pelo que se encontraba en reposo termina por caerse. Es una fase que puede durar hasta cuatro meses. 

Con todo esto vemos que es normal que se caiga el pelo. A veces nos agobiamos con ello en épocas como el otoño, pero no son más que periodos en los que el cabello se suele encontrar en esas fases de fin de reposo y caída. La cuestión por la que, generalmente, seguimos teniendo mucho pelo es que la primera fase sigue funcionando, de manera que crece más pelo. Mientras que unos crecen, otros se caen. No siguen las fases todos los cabellos a la vez, no somos árboles en invierno.

Si la fase telógena fuese más rápida que el resto y no hubiese suficiente pelo nuevo para reponer el que se cae, ya sí estaríamos ante un caso de alopecia.

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