Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron este martes su decisión de retirarse de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP y OPEP+), a partir del 1 de mayo de 2026.
De acuerdo con el ministro de Energía e Infraestructura de los EAU, Mohamed Al Mazrouei, la decisión de salir de la organización petrolera «refleja una evolución impulsada por políticas alineada con los fundamentos de mercado a largo plazo» para una «mayor inversión en la producción nacional de energía».
El ministro aseguró que seguirán comprometidos con la seguridad energética, «proporcionando un suministro confiable, responsable y de menor carbono» mientras apoyan «mercados globales estables».
La agencia estatal de noticias WAM, aseguró que los EAU «han invertido para satisfacer la demanda en constante evolución de forma eficiente y responsable, priorizando la estabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad».
Además, de acuerdo a los estudios realizados por las autoridades arabes, pese a que la volatilidad a corto plazo, incluidas las interrupciones en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, sigue afectando la dinámica de la oferta en el mercado petrolero, «las tendencias subyacentes apuntan a un crecimiento sostenido de la demanda mundial de energía a medio y largo plazo».
Las autoridades afirmaron que esta decisión «no altera el compromiso de los EAU con la estabilidad del mercado global» ni su enfoque basado en la cooperación con productores y consumidores. Por el contrario, «refuerza la capacidad de los EAU para responder a las necesidades cambiantes del mercado».
Asimismo, agradecieron a la OPEP y a sus países miembros por décadas de cooperación constructiva y afirmaron «continuarán participando activamente en apoyo de la estabilidad de los mercados energéticos mundiales».
Los Emiratos Árabes Unidos se unieron a la OPEP en 1967 a través del Emirato de Abu Dabi y mantuvieron su membresía tras la formación de los Emiratos Árabes Unidos en 1971. Durante todo este período, han desempeñado un papel activo en el apoyo a la estabilidad del mercado petrolero mundial y en el fortalecimiento del diálogo entre los países productores.
La decisión tiene lugar en un momento en que la guerra con Irán ha provocado un shock energético histórico y ha desestabilizado la economía global, haciendo imposible que Emiratos Árabes Unidos pueda exportar petróleo y sus derivados a través del estrecho de Ormuz, además que es uno de los países que ha sufrido daños en sus instalaciones petroleras por el conflicto en Oriente Próximo.
La pérdida de los EAU podría generar desorden y debilitar al grupo, que por lo general ha tratado de mostrar un frente unido pese a desacuerdos internos sobre una amplia gama de cuestiones, desde la geopolítica hasta las cuotas de producción.