12. Pásate a una opción de calefacción más eficiente
Aunque tenga épocas valle y de bajada, el precio de las energías como la electricidad, el gas o el petróleo siempre va en aumento. O, dicho de otro modo, cada vez nos saldrá más caro mantener la casa a buena temperatura.
Si miramos a largo plazo, la mejor solución es cambiar a un tipo de calefacción más sostenible, la cual permite ahorros medios de entre el 50 % y el 70 % respecto a los tipos de calefacción convencional.
Los pellets, como hemos visto, se están implementando en muchos bloques de pisos, mientras que las viviendas unifamiliares optan más por la energía solar o la aerotermia. Este último caso, por cierto, se ha vuelto especialmente popular como sustituto del gasoil. Muchas empresas instaladoras ofrecen la posibilidad de aprovechar la instalación existente para implementar la aerotermia, lo que simplifica bastante el proceso y los costes.
La única barrera a la hora de cambiarse a una calefacción sostenible es afrontar el coste de implantación. Un cambio de gasoil por aerotermia, que es el coste que nos queda por ver, puede situarse desde los 8.000 € hasta los 25.000 € en el caso de casas grandes.
Sobra decir que a la larga es una inversión que se acaba amortizando, pero también es comprensible que pueda suponer mucho dinero de golpe si no contamos con ahorros (o los que tenemos no podemos destinarlos a esto). Por suerte, hay formas que permiten abaratar y facilitar el pago, lo que aproxima estas opciones de calefacción a cualquier hogar.
Lo primero que debemos tener en cuenta son las ayudas para mejorar la climatización del hogar, las cuales ofrecen subvenciones de hasta 7.500 €. A esto deben añadirse las deducciones aplicables en la Declaración de la Renta, que también deberían computarse como parte del ahorro.
“Junto a las subvenciones, la financiación de Cofidis es una gran herramienta para cambiarse a una calefacción más eficiente y barata”
Y para afrontar el pago puedes contar con Cofidis. Los préstamos personales te ofrecen el dinero necesario para instalar cualquier tipo de calefacción y la posibilidad de ir pagándolo mes a mes, algo que será mucho más sencillo al obtener las ayudas.
En resumen, aunque el coste de instalación sea alto, usando fórmulas como la subvención y la financiación es posible reducir mucho el gasto y la forma de afrontarlo.