En 1960, el director Billy Wilder dio un paso inesperado en su prolífica carrera cinematográfica. Eso, al dirigir El apartamento, la que se considera una de las grandes películas románticas del cine. Y aunque Wilder tenía experiencia en el tema, la historia protagonizada por Jack Lemmon y Shirley MacLaine, era más complicada que los relatos ingeniosos y entrañables del realizador.

Por el contrario, el amor entre Bud Baxter (Lemmon) y Fran Kubelik (MacLaine), es dulce y dramático a la vez. Él es un empleado con ambición y ella, la amante de su jefe. Por lo que ambos, deberán enfrentar no solo la presión de un romance clandestino, sino la posibilidad de un futuro juntos. Quizás, por primera vez en el cine comercial norteamericano, la posibilidad que un romance no terminara con un feliz para siempre, sorprendió. Lo que hizo llorar a los fanáticos y a los críticos, hacerse preguntas sobre el género. 

La novedad convirtió a la película en un éxito que todavía se recuerda. Pero mucho más, en la primera de un tipo de cine capaz de hacer llorar y emocionar a la vez, dejando un sabor agridulce. Un género que todavía es popular en el cine. Para demostrarlo, te dejamos cinco películas de romances dramáticos que te harán llorar. De la historia de un fracaso que redime su vida a través del amor, pasando por una exploración de la pérdida a una rara visión sobre la ciencia ficción. La selección abarca todo tipo de opciones para los románticos empedernidos, que puedes encontrar ahora mismo en Disney+.

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Un buen año

En 2006, Ridley Scott abandonó los parajes de la ciencia ficción, para explorar en el romance. Pero decidió no solo contar un romance — que lo hace — sino también, un relato profundo y bien construido acerca de la redención, la búsqueda del propósito y la madurez emocional. 

De la misma forma que el libro homónimo de Peter Mayle que adapta, Un buen año cuenta cómo Max Skinner (Russell Crowe), debe luchar contra la debacle de su vida, tal y como la conoce. Eso, luego de quedar en bancarrota y encontrar que no tiene una idea clara de cómo continuar en medio de la sensación que ha perdido todo por lo que merecía la pena vivir. 

Por lo que abandonará todo en Londres, para volar a Provenza (Francia), para vender un viñedo en el que creció y comenzar de nuevo. Lo que no espera, en que entre las parras y la cosecha anual, junto a Fanny (Marion Cotillard), una mujer que está convencida que la tierra y el buen vino, pueden curar un corazón roto.

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