El término “ladillas” ha llegado a hacerse TT en X (antes Twitter) después de que la alcaldesa de Coruña, Inés Rey, haya sido vista en un acto público rascándose con disimulo la zona púbica. No han cesado las publicaciones de usuarios de esta red social mofándose de la posibilidad de que la política tenga ladillas. Sin embargo, el picor en esa zona puede deberse a otros muchos motivos y ninguno de nosotros está exento de ello.

Además, muchas de esas publicaciones se utilizan para criticar la educación sexual defendida por la izquierda. Sin embargo, cabe destacar que tanto las ladillas como buena parte de los motivos por los que puede originarse picazón púbica se pueden contraer con una sola pareja sexual, utilizando preservativo o incluso sin tener relaciones sexuales.

Ahora bien, ¿cuáles son esos motivos? E igualmente importante: ¿cómo se contraen las ladillas? Para responder a esta pregunta, hay que tener en cuenta que son un tipo de piojo y que las formas de contraerlas no son demasiado diferentes a las de aquellos que viven en la cabeza.

¿Cómo se contraen las ladillas?

Existen tres tipos de piojos: los de la cabeza, los del cuerpo y los de los genitales. Estos últimos, son los que se conocen como ladillas y, del mismo modo que el resto, se trata de parásitos que se alimentan de nuestra sangre.

Lógicamente, al vivir en los genitales, su principal vía de transmisión es la sexual. Sin embargo, del mismo modo que los otros dos tipos, también se pueden contraer por otras formas de contacto físico o al compartir toallas o ropa de cama. No siempre es necesario que haya relaciones sexuales.

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Del mismo modo que otros piojos, las ladillas se pueden contagiar por compartir toallas o ropa de cama. Crédito: Betiana Shyshkina (Unsplash)

Normalmente están en el pelo púbico, aunque pueden llegar a encontrarse en las cejas o las barbas. De hecho, si se detectan en las cejas de los niños puede ser un indicio de abuso sexual y es muy importante investigar su entorno.

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