Joaquín Puerma Ruiz es médico endocrino. Tras trabajar unos años en la sanidad pública, decidió abrir su propia consulta, cimentando buena parte de su clientela gracias a la captación online. La divulgación de contenido en redes sociales y el posicionamiento de su web en Google, con artículos que resolvían dudas de sus posibles pacientes, fueron claves para que su negocio fuera bien en esa pata online, llegando a superar los 2.000 visitantes diario. Hasta que el gran buscador decidió cambiar las reglas de juego.

En cuestión de unos pocos meses, y tras varias actualizaciones del algoritmo de Google, la web de Puerma pasó de estar de las mejores posicionadas en su sector a caer en picado. Esas 2.000 visitas pasaron a ser apenas unos cientos. ¿Quién apareció en su lugar ocupando las primeras posiciones de Google? En ocasiones portales de referencia y avalados como Mayo Clinic, y en otros webs con tanto peso médico como diarios deportivos. 

“Los últimos cambios en el algoritmo de Google han afectado significativamente a mi negocio. El SEO constituía uno de los pilares fundamentales de mi estrategia de captación de clientes”, cuenta el doctor, que afianzaba todos sus contenidos en estudios y muchos revisados por especialistas concretos en cada una de las materias que tocaba.

Evolución de las visitas desde Google de la web de Joaquín Puerma.

¿Qué ha pasado de un punto a otro? El caso de este médico no es ni mucho menos único. Desde hace meses muchos pequeños negocios y sitesindependientes se han quejado en público de que Google los ha relegado al pozo de sus búsquedas, y en la mayoría de ocasiones para sustituirlos por portales donde no había autoridad previa sobre el teme ni autores expertos, dos aspectos que Google siempre ha recomendado de puertas para fuera.

“Google está matando los portales independientes”

El cementerio de GoogleEl cementerio de Google

Housefresh es otra de esas webs que se han visto muy afectadas. El suyo es un caso muy especial. Housefresh es un portal centrado en hacer reseñas de purificadores de aire, un tema muy nicho, que abordaban de forma exhaustiva: pasaban al menos una semana con cada purificador, que compraban de su bolsillo, sin aceptar producto o patrocinios para demostrar su independencia.

Google los tenía muy bien valorados, hasta que llegó uno de sus últimos updates. Las reviews de Housefresh se han ido al traste, de nuevo entre portales donde cuesta creer que hayan visto siquiera los dispositivos en persona.

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