Deadpool y Lobezno se prepara para iniciar su tercer fin de semana en las salas de cine de todo el mundo, y cada día vamos conociendo nuevos detalles de su realización. Shawn Levy, director del largometraje, comentó en una reciente entrevista cuál fue la escena más difícil e intimidante de rodar.
En diálogo con Collider, el cineasta confesó que la secuencia de apertura al ritmo de NSYNC le quitó el sueño durante algunas noches. Pero no porque fuera demasiado compleja de concretar desde lo meramente técnico, sino porque temía que no estuviera a la altura de lo que habían ofrecido Deadpool (2016) y Deadpool 2 (2018).
«Nada me aterró más, lo admito. […] Deadpool 1 y 2 fueron geniales y pusieron la vara muy alta. Pero ningún otro aspecto de esa vara alta me asustó más que las secuencias de los títulos, porque fueron tan buenas en ambas películas. Recuerdo haber pasado varias noches sin poder dormir pensando: ‘¿Cómo puedo alcanzar esa vara? ¿Cómo podremos siquiera acercarnos a la posibilidad de superarla?’ Es por ello que la reacción a la apertura ha significado tanto para mí», explicó el director de Deadpool y Lobezno.
En los primeros minutos del filme vemos a Deadpool profanando la tumba de Lobezno, tratando de desmentir la muerte del personaje de Hugh Jackman en Logan (2017). Para su descontento, el Mercenario Bocazas encuentra el cadáver recubierto de adamantium y decide emplearlo como arma para masacrar a los agentes de la TVA que llegan al lugar para apresarle. Todo esto, mientras suena Bye Bye Bye de NSYNC.
La apertura de Deadpool y Lobezno fue lo más difícil de grabar, afirma Shawn Levy


El inicio de Deadpool y Lobezno no solo establece el tono irreverente de la película, sino que también es la primera de muchas bromas a cuestas de la saga X-Men de Fox. Aunque la verdadera gracia de los títulos del filme es cómo intercala la brutal pelea entre Wade Wilson y los representantes de la TVA con imágenes de Deadpool replicando la coreografía del hit de la boy band liderada por Justin Timberlake.
Si bien en un principio muchos pensaron que el propio Ryan Reynolds era quien bailaba, fue en realidad Nick Pauley quien se puso en la piel del antihéroe en esa escena. El bailarín, quien apareció en los créditos de Deadpool y Lobezno como Dancepool, compartió en Instagram el vídeo que usó para su audición para el largometraje.
Un dato de color que aporta Shawn Levy con respecto a la secuencia de títulos de la cinta es que incluir a un Deadpool bailarín no fue su idea, ni tampoco de Ryan Reynolds. El cineasta canadiense explicó que fue la empresa que proveyó la tipografía que se usó en pantalla la que lo propuso.
«Teníamos la apertura, la premisa y teníamos las acciones. También teníamos a NSYNC y la canción. Y luego llegó el momento de explorar el tratamiento de los títulos. Lo que hicimos, como siempre ocurre en las películas, fue hablar con varias casas de títulos y simplemente buscar un enfoque para la fuente a usar. Una de esas casas se llama Method y había trabajado en las dos películas anteriores de Deadpool. Nos presentaron una tipografía y nos dijeron: ‘Tuvimos una idea. Realmente no es una idea para los títulos, pero nos hace reír. ¿Qué tal si Deadpool aparece bailando?’. Así que fue, literalmente, una casa de títulos la que tuvo la idea de alternar las escenas de baile y cambió todo el ADN de la secuencia de apertura. Nunca se sabe de dónde va a surgir una gran idea».
Shawn Levy
La secuencia inicial de Deadpool y Lobezno logró romper el molde se había utilizado en sus predecesoras. En Deadpool se había usado un método bastante creativo, con la cámara recorriendo una imagen congelada y presentando los títulos en tono humorístico, insultando tanto a los protagonistas como a los realizadores del filme.
En Deadpool 2, en tanto, se usó un recurso similar. La gran diferencia fue la adopción de una estética que parodiaba a las películas de James Bond, mientras sonaba la canción original Ashes de Céline Dion.

