Fly me to the Moon gira en torno al lanzamiento del Apolo 11, con el que los humanos caminaron por primera vez sobre la Luna. No obstante, también se centra en lo sucedido en el Apolo 1. De la desgracia al éxito. Cole Davis, el personaje ficticio interpretado por Channing Tatum, se siente culpable por aquel desastre que costó la vida a tres astronautas. Se habla de errores humanos que causaron un accidente mortal, pero no se dan muchos más detalles. Sin embargo, la referencia a un limón que puede pasar desapercibida durante la película da una pista de lo que ocurrió realmente.
Uno de los senadores que tienen que dar su aprobación para el lanzamiento del Apolo 11 pone como condición que Davis participe en una entrevista en televisión. Lo hace a regañadientes, poniendo como condición que no le mencionen el Apolo 1. Pero lo hacen. Es entonces cuando se hace referencia al limón de Grissom. “Grissom llegó a colgar un limón en la cabina”.
Esta es una de las frases que lleva a Davis a explotar. ¿Pero quién era Grissom y qué significado tiene ese limón? La clave está en una expresión popular estadounidense y en los fallos del Apolo 1 que ya vaticinaban lo que podría pasar.
Grissom, White y Chaffee, las víctimas del Apolo 1
Los tres tripulantes del Apolo 1 eran Virgil Grissom, Edward White y Roger Chaffee. Su misión no era volar a la Luna como más tarde lo harían Armstrong, Aldrin y Collins. En la primera fase de la misión solo tendrían que realizar una serie de pruebas orbitales para comprobar el funcionamiento del software y el resto de tecnologías que se emplearían más tarde para ese primer viaje al satélite.


Tanto Grissom como White y Chaffee pudieron seguir de cerca el desarrollo de la nave en la que viajarían al espacio, pero fue el primero, quizás por ser el más veterano, el que pronto empezó a desconfiar. Cabe destacar que Virgil Grissom fue el segundo estadounidense en viajar al espacio. Tenía muchos conocimientos sobre las tecnologías necesarias para impulsar humanos más allá de la Tierra y sabía que el Apolo 1 tenía muchos fallos. Alertó sobre varios errores de diseño e incluso en una entrevista, cuando le preguntaron qué esperaba que pudiese aportar el Apolo 1, llegó a decir que le bastaría con que él y sus compañeros volviesen vivos a casa.
Este fue un mal presagio que acompañó de la colocación de un limón en la cabina de la nave. En Estados Unidos, cuando un coche nuevo sale de la fábrica con muchos errores, se le conoce coloquialmente como limón. Por eso, con ese gesto aparentemente simple, Grissom se estaba quejando de todos los errores que había detectado en la nave.
Tanto él como otros astronautas veteranos y algunos ingenieros alertaron de la posible presencia de cableado defectuoso, así como un mal software y válvulas con fugas. Parte de estos errores se solucionaron, pero está claro que no lo suficiente.
La cadena de errores que atormenta a Cole Davis en Fly me to the Moon
Cole Davis no existió en la vida real. No obstante, como director de vuelo del programa Apolo, representa a todos esos dirigentes que en su día se lamentaron de no haber revisado adecuadamente la nave.


Además de todos los errores mencionados, hubo dos decisiones que fueron desencadenantes de la tragedia del Apolo 1. En primer lugar, la empresa fabricante de la nave, North American Aviation, quería colocar en el módulo de comando en el que irían los astronautas una sola escotilla con pernos explosivos. Estos son una especie de tornillos unidos a una pequeña carga pirotécnica colocada cerca de una zona de ruptura, de manera que un pequeño empujón activa la carga y abre de una sola vez la escotilla.
La NASA temía que esta escotilla no fuese suficientemente segura y se pudiese abrir en el espacio. Por eso, se decidió colocar una escotilla interna de varias piezas que se sellaba automáticamente al presurizar la cabina. Sería mucho más difícil que se abriera por accidente, pero también sería complicado abrirla en caso de emergencia.
Por otro lado, crear en el interior de la cabina una atmósfera de oxígeno y nitrógeno, como la terrestre, era técnicamente complicado, por lo que se optó por crear una de oxígeno puro, mucho más fácil de obtener. El problema era que el oxígeno es altamente inflamable, de modo que la más pequeña chispa podría causar un incendio rápidamente.
Los 5 minutos de terror del Apolo 1
En Fly me to the Moon, Davis tiene pesadillas con la rápida sucesión de acontecimientos que tuvo lugar el 27 de enero de 1967. Esto es totalmente real y la pesadilla que vivieron los astronautas del Apolo 1 supera cualquiera que se pueda representar en la ficción.
El vuelo del Apolo 1 estaba programado para el 21 de febrero. Esta era solo una prueba realizada en la plataforma de lanzamiento. Se dice que Grissom presintió que algo iba mal antes de entrar a la cabina. Percibió un olor extraño, como a leche agria. Sin embargo, las pruebas de gases determinaron que no había ningún tipo de fuga.


Los astronautas, ataviados con los trajes espaciales que llevarían un mes más tarde, se introdujeron en la cabina del módulo de mando. Se cerraron las escotillas y se bombeó el oxígeno puro a medida que la presión subía ligeramente por encima de la atmosférica. Comenzaron las pruebas, en las que los astronautas tenían que comunicarse con otros astronautas que serían los que enviarían instrucciones desde la Tierra. Sin embargo, la comunicación empezó a fallar. Grissom se quejó y preguntó cómo iban a viajar al espacio si ni siquiera podían comunicarse con alguien situado a un par de edificios. Claramente estaba incómodo. Lo había dejado ver con el limón que mencionan en Fly me to the Moon. Pero el terror se desencadenó con una sola palabra de Chaffee: “¡Fuego!”. Después, con un grito ahogado del más joven de los astronautas, se detuvieron las comunicaciones.
Los técnicos en la plataforma de lanzamiento vieron por las ventanillas a White intentando abrir las escotillas, pero no lo lograba. Se acercaron para intentarlo desde fuera, pero era complicado. Estaba perfectamente sellada. Tardaron 5 minutos en acceder al interior desde que se escuchó el grito de Chaffee. Para entonces, los tres tripulantes ya habían muerto. Las autopsias mostraron que las quemaduras que sufrieron no eran mortales. Todos habían fallecido por asfixia.
¿Qué pasó exactamente?
Las pruebas realizadas en lo que quedó del módulo de mando revelaron que, posiblemente, todo comenzó con un incendio bajo el reposapiés de Grissom, a causa de un cable mal aislado. Esto, junto a la atmósfera compuesta por oxígeno puro y las altas presiones de la cabina condujeron rápidamente a un incendio mortal.
Los aprendizajes que vemos en Fly me to the Moon
En Fly me to the Moon se ve cómo la población estadounidense se había vuelto reacia a todo lo relacionado con el programa Apolo. Con los problemas políticos que atravesaba el país a muchas personas les parecía pretencioso querer viajar a la Luna. Pero, además, los recuerdos del Apolo 1 habían generado un miedo lógico en la sociedad.
Los propios responsables del programa eran muy conscientes de que todo ocurrió por una serie de errores humanos, por lo que se afanaron a conciencia en solucionarlos. Todas las fechas programadas se pospusieron y se hizo un trabajo minucioso para evitar lo sucedido en el Apolo 1.


Se fabricó una nueva cabina con una sola escotilla que se podía abrir con un pequeño empujón. La atmósfera de oxígeno puro se sustituyó por otra compuesta por oxígeno y nitrógeno. Y, en general, se estudió en profundidad el cableado, el software y el resto de requerimientos técnicos para que todo fuese bien.
Gracias a eso, en la vida real, igual que en la película, otros tres astronautas pudieron volar a la Luna y volver sanos y salvos a casa. Lo sucedido con sus compañeros solo 2 años antes fue una tragedia que siempre quedará en el recuerdo de la NASA y de toda la sociedad. Precisamente por eso, a pesar de que se logró viajar a la Luna en varias ocasiones más, la NASA ha pospuesto durante décadas la decisión de volver, para que la seguridad sea aún mayor. Ahora hay un conocimiento tecnológico mucho mayor y existen métodos para estudiar el terreno sin necesidad de enviar humanos hasta allí. Si los humanos vuelven a la Luna, deben hacerlo con la máxima seguridad posible. No queremos más Apolos 1 grabados en la memoria.