
Samsung estaría desarrollando un nuevo Galaxy Watch que se aleja de lo que hemos visto hasta ahora. Una filtración revela que la surcoreana trabaja en un reloj inteligente que no depende de Wear OS. Dejar de lado el sistema operativo de Google mejoraría la velocidad y autonomía, aunque no llegaría con todas las funciones que conocemos.
De acuerdo con SamMobile, el nuevo dispositivo tiene el nombre clave Galaxy Aero y aparece en la app del Galaxy Watch. Dentro del código existe una referencia a galaxy_rtos_watch, lo que adelanta una de sus características más importantes. En lugar de optar por Wear OS, el Galaxy Aero usará RTOS, que por sus siglas se traduce en un sistema operativo en tiempo real.
Este tipo de sistemas priorizan la eficiencia y el tiempo de respuesta sobre el resto de funciones. Es por ello que Samsung los incluye en modelos como el Galaxy Fit 3, que tiene una autonomía de hasta 13 días de uso y son capaces de ejecutar funciones básicas como dar la hora, contar los pasos o medir rutinas básicas de acondicionamiento físico. En contraste, Wear OS es un sistema operativo más pesado, pero puede sincronizarse con el móvil, instalar aplicaciones como Spotify o WhatsApp y hacer más cosas desde la muñeca.
Según el reporte, el nuevo Galaxy Aero sería un dispositivo completamente nuevo dentro del catálogo de Samsung. Este reloj se ubicaría por encima del Galaxy Fit 4, que debutará a finales de 2026, aunque no competirá con el Galaxy Watch FE. A juzgar por la decisión de optar por un RTOS, el nuevo modelo estaría pensado para quienes buscan un híbrido entre una pulsera de actividad y un smartwatch.

Qué sabemos del nuevo Galaxy Aero de Samsung
Por el momento se desconocen características esenciales, como si la pantalla será circular, rectangular o cuadrada. Las referencias en el código confirman que el dispositivo contará con display propio y si tomamos en cuenta que se ubica entre el Galaxy Fit 4 y el Galaxy Watch FE, podríamos deducir que también incluirá acelerómetro, giroscopio y monitor de ritmo cardíaco como características básicas.
Uno de los mayores atractivos del Galaxy Aero será la autonomía. Los relojes que operan bajo RTOS suelen usar procesadores menos potentes que los que emplea Wear OS. Esto se traduce en un consumo mucho más bajo y en una batería capaz de aguantar, al menos, una semana con una sola carga.
Otra ventaja sería el precio, sobre todo en una época en la que prácticamente todos los dispositivos se encarecieron por culpa de la crisis de memoria. El Galaxy Aero sería barato, podría contar tus pasos, medir tu frecuencia cardíaca y realizar un seguimiento del sueño. Eso sí, no podrás instalar aplicaciones nuevas ni responder mensajes desde la muñeca, algo que caracteriza a Wear OS.
Vale la pena mencionar que esta no es la primera vez que Samsung experimenta con un nuevo sistema operativo en sus relojes inteligentes. Si hacemos memoria, la surcoreana apostó durante muchos años a Tizen antes de dar el salto a Wear OS con el Galaxy Watch 4. En el caso de RTOS, modelos como el Galaxy Fit 3 utilizan este tipo de arquitectura enfocada a pulseras o dispositivos con especificaciones menos potentes.
Samsung tiene previsto presentar la Galaxy Fit 4 antes de que finalice el año, por lo que el Galaxy Aero podría debutar en el mismo evento o llegar a inicios del 2027.
Seguir leyendo: Samsung prepara un Galaxy Watch que puede durar semanas sin cargarse