Hace cosa de un mes, Samsung pasó a ser la protagonista de mi salón. Ya dan igual los LEGO, los cuadros o el sofá. Todo el que pasa por mi salón sale con una cosa en la cabeza: «¡Cómo se ve y cómo se escucha tu tele!». No es para menos: he estado probando la barra de sonido Q990H y la Samsung TV OLED S99H de 65″, dos de los productos estrella de la compañía y los líderes diferenciados en sus categorías de producto. Ambas opciones tienen novedades interesantes, estéticas renovadas, mucha IA y calidad. Sobre todo calidad… a raudales, de hecho.

La combinación es la ideal. Si te toca la lotería y vas a la web de Samsung en busca de lo mejor, probablemente añadas al carrito estos dos productos. Ahora bien, no te tiene por qué tocar nada: ambas opciones son caras, pero accesibles para quienes quieran dar el salto a una nueva forma de ver la TV.

Si actualmente tienes una TV de 3.000 euros, el salto no será grandioso, pero si, como yo, vienes de una televisión muy normalita de 600-700 euros, el salto de calidad es abrumador. De hecho, ahora tengo pánico a que Samsung se lleve esta S99H de vuelta a sus almacenes.

¿Cuánto cuesta tener lo mejor de lo mejor? Al momento de escribir estas palabras, en la web de Samsung se puede comprar la S99H de 65″ por 3.199 euros. La barra Q990H es más barata: unos 1.059 euros. Un total de 4.258 euros que, si bien es una cifra relevante para cualquier bolsillo, supone dar un salto tan gigantesco para cualquier hogar que merece la pena plantearse opciones así.

Samsung S99H

La Samsung S99H es una obra de arte, literalmente

¿Qué se puede esperar de una TV de más de 3.000 euros? Lo mejor de lo mejor, y Samsung no se ha ahorrado detalle en esta S99H. Su diseño es peculiar, eso sí. La ha lanzado con una estética similar a la serie The Frame que sacó hace tiempo y que cuenta con un marco algo más grande con la intención de imitar el marco de un cuadro colgado en la pared.

No es casualidad: esta TV de Samsung está pensada para colgarla en la pared. Y cuando lo haces, está preparada para que se quede totalmente pegada, como si de un cuadro se tratase. La distancia a la pared se queda en menos 3 mm, haciendo que la sensación sea impresionante.

Es finísima, todos los puertos están perfectamente integrados en su cuerpo, el sistema de altavoces está pensado para que no interfiera con la pared y, además, Samsung comercializa un sistema inalámbrico para poder conectar todos tus aparatos a un hub externo y que no se vea ningún cable por la pared.

A nivel estético es sublime, no le falta detalle y, aunque el marco gris más prominente puede parecer raro si no la cuelgas en la pared, acaba dándole un toque diferencial y más estético a todo el conjunto.

Samsung S99H

Si te compras esta TV de Samsung no es por su diseño, sino por cómo se ve

Te voy a ser totalmente sincero. Cualquier televisión de este precio se ve bien. Muy bien, de hecho. Incluso las de generaciones anteriores son dispositivos extremadamente buenos. La S99H de Samsung no es una TV que nadie quiera cambiar por una de gama similar de hace uno o dos años, sino la forma de asegurarte una calidad espléndida si tu salón lleva años con un panel al que ya se le van quedando cortos los contenidos en alta definición o el 4K de tu PlayStation 5.

Dicho esto, Samsung no ha fallado. Se nota que ha creado este panel con mimo, dedicación y teniendo en cuenta todas sus nuevas tecnologías. El color es espectacular, el banding entre grises y negros es inexistente, el contraste es digno de mención y nada más encender la S99H y poner cualquier contenido en 4K te das cuenta de que estás ante uno de los mejores paneles que has visualizado nunca.

Ahora bien, más allá de la calidad abrumadora de esta TV, Samsung ha incluido dos detalles que la sitúan en el trono de la industria. El primero es un nivel de brillo apabullante. No exagero lo más mínimo, el panel llega hasta los 3.000 nits con una tecnología OLED, algo que hasta hace poco era complicado ver y que se agradece enormemente en todas las situaciones.

Pero no es lo mejor. Si la Samsung S99H destaca en un detalle, es en el tratamiento antirreflejos que tiene. De hecho, si tu salón (como en mi caso) tiene muchísima luz natural, esta característica debería ser la que te haga dar el paso para comprar esta televisión. El panel es completamente mate y se ve a la perfección incluso cuando los rayos de luz inciden de forma directa.

Hace un año probé una TV de TCL que incluía una tecnología parecida y me sorprendió, pero el nivel al que ha llegado Samsung es completamente diferente. Hace que todo se vea nítido sin importar dónde tienes una ventana, el momento del día que es o si hay una lámpara encendida en un ángulo complicado. Puede con todo.

Para mí, al momento de escribir estas palabras, la Samsung S99H cuenta con un equilibrio perfecto entre calidad de panel, tecnologías y antirreflejo, siendo este último la clave por la que creo que merece muchísimo la pena echar un vistazo a este modelo por encima de otros similares en la misma marca u otros fabricantes.

Samsung S99H

Mucha IA con Vision AI, pero una despreocupación total

Desde hace un tiempo, la IA también ha llegado a las televisiones, y Samsung no ha querido dejar de subirse al carro. La buena noticia es que su opción Vision AI es una de las más transparentes de todo el segmento. Hace cosas y las hace muy bien, pero casi todo sin que tengas que intervenir.

Sabe cómo debe adaptarse a cada contenido y lo hace, implementa cada modo de visualización de forma inteligente y es capaz de reconocer todos los dispositivos que conectas y a qué puerto lo haces para que se aproveche cada tecnología incluida en la televisión.

Todo, además, con un procesador que, literalmente, vuela. Las apps se abren al instante, la interfaz es la más fluida que he probado nunca en una televisión y Tizen 10 ha rediseñado toda la interfaz para que activar cualquier cosa sea mucho más fácil que antes.

Tiene cientos de funciones interesantes que vas a utilizar más o menos dependiendo del uso que le des, pero debes quedarte con que todo está bien optimizado, la IA no es para nada invasiva y ayuda mucho a tener una experiencia sublime que, al final, es lo que buscas con una televisión de este precio y estas características.

Dicho de otro modo, no necesitas ser ningún experto para sacarle todo el jugo a esta Samsung S99H.

Samsung S99H

Un buen sonido que se convierte en una marvilla de sonido gracias a la barra de sonido

Junto con la Samsung S99H también me instalaron la barra Q990H, un sistema de sonido 11.4.1 que incluye la propia barra, un subwoofer y dos altavoces traseros. Yo, muy contento. Mis vecinos, no tanto.

Sin duda, es el accesorio perfecto para esta televisión. Convierte un buen sonido en una experiencia de cine en casa. Se adapta a la «orografía» de tu salón, ofrece canales que ni siquiera sabías que existen y se configura de una manera tan sencilla como enchufar y esperar a que la Samsung S99H reconozca el conjunto.

El sonido puede llegar a ser abrumador, pasar de los 20-30 puntos se convierte casi en misión imposible y la experiencia con música y películas supone otro nivel. Además, por supuesto, de contar con las tecnologías más avanzadas del panorama, como Dolby Atmos, una conexión completamente inalámbrica con todos los altavoces y una selección de cada canal sublime.

El sistema, además, se conecta a la IA de la TV para potenciar los diálogos cuando son importantes o subir ciertos canales para que no te moleste el robot aspirador si está dando vueltas por el salón.

No tengo dudas de que es la compañera perfecta si vas a apostar por una TV de este calibre, aunque no estamos ante una barra de sonido especialmente barata. En estos momentos la puedes encontrar por algo más de 1.000 euros en la web de Samsung. Y, en este caso concreto, sí puede haber opciones de generaciones anteriores que pongan difícil la justificación de optar por el último modelo.

¿Merece la pena la Samsung S99H y la Q990H?






Puntuación: 3 de 5.

No seré yo el que recomiende gastarse 4.500 euros a la ligera. Ahora bien, si estás decidido a dar el paso, quieres tener una experiencia cinematográfica en casa y valoras sentarte en el sillón a ver contenido con la mejor calidad posible, no tengo dudas de que esta combinación debería estar en tu lista de posibles compras.

El salto de los 2.000 a los 3.000 euros no es tan grande para el bolsillo y vas a ser capaz de tener varias tecnologías de vanguardia que, si algo tengo claro, es que no van a dejar indiferente a nadie. Es una TV muy cara, pero también espectacularmente buena y para muchos años.

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