Segway era todoterreno
Segway era todoterreno

El Segway era un vehículo personal de dos ruedas paralelas, con una plataforma central en la que ponías los pies. Se alimentaba con electricidad y se movía inclinando el manillar, conectado con una peana por un mástil central y accionado mediante sensores y giroscopios. Un invento innovador que tal vez llegara antes de tiempo. Pero que abrió las puertas a los patinetes eléctricos, tan habituales en las ciudades y que han revolucionado la movilidad urbana quitando protagonismo a las motocicletas de toda la vida.

Quienes no pudimos probarlo en persona, en el recuerdo del Segway nos quedan los videos que proliferaron en internet y que mostraban turistas, normalmente en grupo, circulando con estos aparatos futuristas. Obviamente, el video acababa con sus protagonistas por el suelo por culpa de la manera tan peculiar de manejar este vehículo. Y, cómo no, sus cameos en alguna película o serie de TV. Como en el episodio 20 de la temporada 9 de Frasier (1993-2004), que en abril de 2002 mostraba al mundo lo divertido que era manejar un Segway. O así lo expresaba un sonriente Niles en varias escenas de ese capítulo a modo de running gag.  

En su breve pero intensa época de esplendor, el Segway circuló por las calles de medio mundo. Incluso se pudieron ver en Madrid, Barcelona y otras ciudades turísticas. Además de como transporte para turistas, fue un vehículo para policías, guardias de seguridad y otros profesionales que debían recorrer largas distancias a lo largo del día, yendo de aquí para allá. Algo que, con anterioridad, se hacía normalmente en bicicleta o carrito de golf. Incluso se llegó a utilizar en caminos y zonas de montaña, gracias a sus gigantescas ruedas. Pero, un buen día, dejamos de oír hablar de este invento. Muchos tal vez recuerden que su propietario falleció en un accidente con un Segway. Pero poco más. Sin embargo, Segway como marca sigue muy viva. ¿Qué fue del Segway y a qué se dedica ahora la empresa que lo creó?

De la silla de ruedas al Segway

Dean Kamen sentado en una silla iBot
Imagen actual de Dean Kamen sentado en una de sus sillas iBot

El inventor del Segway se llama Dean Kamen. En la actualidad tiene 75 años y más de 1.000 patentes con su nombre. Nacido en 1951 en Rockville Centre, Long Island, en el estado de Nueva York, Estados Unidos, su padre dibujaba para Mad Weird Science y otras publicaciones de EC Comics, la editorial que publicó Historias de la cripta, entre otras genialidades. Su hijo Dean heredó su lado artístico, aunque lo aplicó a trabajar con las manos en cualquier cosa relacionada con la tecnología.

Pero antes del Segway, su primer gran invento fue una silla de ruedas eléctrica llamada iBot. Presentada en 2002, contaba con su propio sistema automatizado de estabilización y era capaz de subir escaleras gracias a contar con tres ruedas a cada lado. También podía lidiar con nieve, arena y otros terrenos complicados. Los sistemas de tres o cuatro ruedas son hoy en día relativamente frecuentes de ver en carros de la compra, carritos de bebé o sillas de ruedas. Pero en aquel entonces era algo innovador. Esta primera aventura empresarial la desarrolló en su propia empresa, DEKA Research & Development, fundada en 1982. Y sí, DEKA viene de Dean Kamen. Y sigue en activo.

El desarrollo de iBot empezó en 1990. El primer prototipo estuvo listo en 1992. Y en 1994 firmó un acuerdo de colaboración con la división de tecnología de Johnson & Johnson. De fabricar estas sillas se encargó la compañía Mobius Mobility, que sigue comercializando estas sillas eléctricas todoterreno. Del primer modelo original se vendieron 500 unidades. Y, desde entonces, se han desarrollado varios modelos, como el iBot 3000 de 2003, el iBot 4000 de 2005 o el iBot PMD de 2019, el más avanzado y ligero de la familia.

El vehículo personal del siglo XXI

Imagen promocional de Segway
Imagen promocional del Segway en 2002

En la silla de ruedas iBot encontramos algunos de los elementos que caracterizan los Segway. Ruedas grandes, giroscopios, control computerizado, equilibrio dinámico… Así que, mientras trabajaba en un proyecto, decidió crear la empresa Segway en el verano de 1999 para poner en marcha otro proyecto. Un nuevo medio de transporte personal, también eléctrico. Y que incorporaría su tecnología de equilibrio automatizado o autobalanceo eléctrico que inventó en 1993 y que incorporó al iBot en 1997.

El primer lanzamiento oficial del Segway fue en diciembre de 2001. También llamado Segway PT por Personal Transport o transporte personal, constaba de dos ruedas grandes, una a cada lado. Llamaba la atención por su ausencia de pedales, frenos o manillar tradicional. Su aspecto era robusto. Y su manejo, como podrás ver en videos de YouTube, era muy innovador. Gracias a sus giroscopios y sensores de inclinación “que calculaban el centro de gravedad del usuario hasta 100 veces por segundo”, según dice la página oficial de Segway. Y, como vimos al principio de este artículo, era un vehículo completamente eléctrico, con baterías que alimentaban los motores de cada rueda. Y a nivel técnico, sus componentes estaban duplicados para evitar fallos críticos.

Del primer Segway se vendieron unas 40.000 unidades. Aunque dice la prensa de la época que el objetivo era vender entre 50.000 y 100.000 unidades. Puede que su precio inicial, unos 5.000 dólares USA, tuviera algo que ver. Y, desde entonces, las ventas fueron un problema recurrente para la empresa. A pesar de llamar la atención del público y de aparecer en TV, las ventas siempre estuvieron por debajo de lo esperado. Se vendieron principalmente para vigilancia en empresas, aeropuertos o centros comerciales. Y como curiosidad para los visitantes de zonas turísticas o comerciales.

Cambio de manos y el accidente de Heselden

El Segway era ideal para campo, montaña y para ciudad
Imagen promocional del Segway como transporte urbano en 2010

Comercialmente, el Segway no tuvo éxito. Pero en 2002 fue elegido como el mejor invento del año por la revista Popular Science y se convirtió en un icono cultural de la época. Hoy diríamos que se viralizó en muy poco tiempo. Demasiado innovador para la época, seguramente. Y eso que algunos de los modelos de Segway, como el Segway i180, incorporaron baterías de iones de litio como las de los teléfonos móviles actuales.

Tras varios modelos e intentos de relanzar el invento, para ciudad o incluso para circular por caminos de montaña, en diciembre de 2009, la compañía Segway y su producto estrella pasan a manos del empresario inglés Jimi Heselden, antiguo minero del carbón y que había amasado una gran fortuna con su empresa Hesco Bastion, que fabrica un innovador sistema para controlar inundaciones y para construir fortificaciones militares. Como curiosidad, el CEO de Segway no era el propio Dean Kamen, dedicado a otros menesteres, sino James Norrod, que con la compra cedió su puesto a Roger Brown. 

Con esta compra, los caminos de Dean Kamen y Segway se separan. Y, desgraciadamente, esto tendrá un mal desenlace. Tan solo diez meses después de comprar Segway, su nuevo propietario, Jimi Heselden, fallece a los 62 años al caer por una colina mientras conducía un Segway en West Yorkshire, Reino Unido. El diario El País titula la noticia: “Jimi Heselden, dueño de Segway, muere en accidente en uno de sus vehículos”. Y la inicia con la lapidaria frase “mala publicidad para Segway”. Mala noticia en varios sentidos. Primero, porque resulta chocante que el dueño de algo muera por culpa de su invento. Y, segundo, porque muchos se enteraron de que Segway seguía existiendo por esa noticia.

La odisea de Segway como marca

Segway para uso turístico
Los Segway tuvieron relativo éxito como transporte para turistas

El Segway ha aparecido en series como Frasier (2002) y en películas como Superpoli de centro comercial (2009). Pero en la memoria colectiva siempre quedarán los videos graciosos de gente cayéndose mientras perdía el equilibrio con un Segway. En 2003, el ya expresidente de Estados Unidos George W. Bush caía de su Segway en su propiedad familiar en Kennebunkport, Maine. Momento inmortalizado por las cámaras y que recorrió medio mundo. Incluso el propio Dick Cheney, vicepresidente de Estados Unidos, lo llegó a utilizar para pasearse por su oficina de la Casa Blanca. Por motivos de salud. 

Otro momento televisivo que tuvo al Segway de protagonista fue el encontronazo entre un cámara montado en un Segway y Usain Bolt, que fue arrollado mientras celebraba su cuarta victoria consecutiva en 200 metros lisos en el Mundial de Atletismo de 2015. Y en la televisión española, en 2024, el Segway protagonizó una escena en el concurso El Desafío de Antena 3. Willy Bárcenas era el piloto. Y el “desafío” consistía en manejar un Segway mientras llevaba una antorcha en la mano. Escalofriante documento.

En el verano de 2020, la BBC titulaba un artículo diciendo: “Segway: el fin del polémico vehículo de dos ruedas”. Y la noticia empezaba con un escueto “Se acabó el Segway”. Tras el accidentado final del dueño de Segway, Inc., la empresa siguió su tortuoso camino. Pero en 2015 fue comprada de nuevo. Esta vez, por Ninebot, una empresa de robótica china. Pese a ser una startup, había recibido inversiones millonarias de gigantes como Xiaomi o Sequoia Capital. Y, aunque tras la compra lanzó un nuevo modelo, el Segway miniPRO de 2016, cuatro años más tarde, su planta de producción de New Hampshire, Estados Unidos, dejaría de fabricar nuevas unidades de Segway. 

Segway en la actualidad

Ninebot es la marca sucesora del vehículo original
El Ninebot S2 es el sucesor del Segway, más práctico, ligero y económico

Si abres este enlace, verás que la marca Segway sigue viva. Aunque ahora en España es sinónimo de patinetes eléctricos, para ciudad y todoterreno. El tamaño de sus ruedas y la robustez de su chasis recuerdan mucho a los Segway. Así que algo queda de este innovador medio de transporte personal que, tal vez, se adelantó a su tiempo. Hay que tener en cuenta que su patinete más robusto tiene un precio de 899 euros. Nada que ver con los 5.000 dólares USA del Segway original. 

Y si vas a su página de Estados Unidos, verás que Segway es mucho más. Motocicletas eléctricas, karts, vehículos todoterreno de montaña, patinetes electrónicos, robots cortadores de césped y para otras tareas e incluso estaciones de carga eléctricas. Y como colofón, los Ninebot, que recuerdan mucho al Segway. O como los llaman ellos, vehículos autoequilibrados Segway. En especial su modelo Ninebot S MAX con mástil central y manillar. El otro modelo se maneja con las rodillas.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que se siguen utilizando vehículos Segway para alquiler o compra para uso turístico, seguridad pública o privada y en otros contextos como vehículo para almacenes u oficina. Una simple búsqueda online te devolverá ejemplos para todos los gustos en medio mundo.

Por su parte, Dean Kamen hace años que sigue acumulando patentes y diseñando nuevas máquinas y dispositivos que unen robótica y medicina. Además de sus empresas DEKA y Segway, en 1989 fundó FIRST, una organización para promover las materias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) entre los más jóvenes. Y que, desde 2020, organiza una competición internacional de robótica para estudiantes de distintas edades. Y en la que colabora LEGO.

Seguir leyendo: Qué fue del Segway, el invento que parecía llegado del futuro



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