Una mano que sujeta un boli, con un documento de la declaración de la renta.

La asignación tributaria y el coste personal

El sistema tributario español permite que, como contribuyente, asignes un 0,7 % de tu cuota íntegra a Fines Sociales, a la Iglesia o a ninguno de ambos si no marcas nada. Es importante que interiorices este concepto: la asignación se realiza sobre la cuota íntegra, no sobre tu resultado final.

¿Qué significa esto? Imagina que tu cuota íntegra, el total de impuestos que te corresponde pagar por tus ingresos anuales, es de 3.000 €.

Si marcas la casilla, el Estado toma el 0,7 % de esos 3.000 €, lo que suponen 21 €, y los transfiere a las ONG. El Estado se queda con 2.979 €. Si no la marcas, el Estado se queda con los 3.000 € para los Presupuestos Generales.

En ningún caso tú pagas 3.021 €. Tu deuda tributaria no cambia. Por tanto, marcar la casilla es un acto de redirección de fondos públicos, no de donación privada extra. Es decir, no te cuesta dinero, pero sí tiene mucho valor.

¿Y qué pasa si la declaración me sale a devolver? El funcionamiento es exactamente el mismo. Imagina ahora que tu cuota íntegra sigue siendo de 3.000 €, pero como ya te han retenido mucho IRPF durante el año, el resultado final es que Hacienda te tiene que devolver 500 €.

Si has elegido marcar la casilla solidaria de la Declaración, el Estado separa esos 21 € (el 0,7 % de tu cuota de 3.000 €) para las ONG y tú recibes tus 500 € de devolución íntegros.

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