Una de las novedades que vemos en Inside Out 2 con respecto a la primera parte es la introducción del concepto de identidad. A medida que se van generando nuevas vivencias y recuerdos, algunos pasan a formar parte del sistema de creencias de Riley, mediante el cual se va construyendo su identidad. Esta figura en el centro de la sala de control, como un trofeo cuya pureza obsesiona a las emociones veteranas. Para ellas es esencial que se construya a partir de creencias positivas. Hasta aquí no hay spoiler. Al fin y al cabo, todo ocurre al principio de la película. Pero de aquí en adelante sí.

Cuando llegan el resto de emociones, con Ansiedad a la cabeza, la identidad de Riley comienza a contaminarse. Al menos eso es lo que parece inicialmente para el espectador. ¿Pero qué hay de cierto en todo eso? ¿Es verdad que la identidad se forja con esa contundencia cuando somos adolescentes? ¿Hay algún problema si se compone por todo tipo de creencias?

Sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la identidad hemos hablado con Ana María Giménez Ciruela, psicóloga, orientadora escolar y psiquiatra infanto-juvenil en el hospital Virgen del Rocío. Con ella hemos comprendido que, efectivamente, la identidad es clave en nuestra adolescencia, como cuentan en Inside Out 2. Pero veamos cuáles son los motivos.

Creencias y formación de la identidad

En Inside Out 2 insisten en que la identidad se compone de creencias. Al principio podemos pensar que se refiere a creencias de tipo religioso o político, pero esa en realidad podría ser, como mucho, una pequeña parte. Hace referencia más bien al autoconocimiento. En el caso de Riley, las creencias que componen su primera versión de identidad son todas muy positivas. “Soy una buena persona”. “Yo puedo con todo”. “Soy una buena amiga”…

El autoconocimiento es importante, ya que ayuda a tener una identidad mucho mejor formada. Si no la tenemos, es más fácil que caigamos en problemas de autoestima, por tener un sentido escaso de la identidad.

Esa identidad se forja a lo largo de toda la vida, pero los cambios de la adolescencia son muy importantes. “La construcción de la identidad es un proceso que se desarrolla a lo largo de toda la vida, en las diferentes etapas evolutivas”, explica Giménez Ciruela. “En los niños pequeños la identidad  es algo más simple, construido en torno a atributos externos y también en función de lo que los adultos les dicen”. Eso se corresponde en parte con lo que se ve en la primera identidad de Riley en Inside Out 2.

Del Revés 2 (Inside Out 2)Del Revés 2 (Inside Out 2)
Los cambios de la adolescencia son esenciales en la formación de la identidad. Pixar

Sin embargo, en la adolescencia empiezan los cambios. “La adolescencia es un período esencial en esta construcción, porque  se da  un importante cambio a nivel cerebral”, continúa la psiquiatra. “Se adquiere el  pensamiento formal, que permitirá entre otras cosas la capacidad de introspección y autoconocimiento, así como responder a  determinadas preguntas”. Estas incluyen, por ejemplo, “¿Quién soy yo?” “¿Cómo soy yo?” “¿Qué me gusta?” “¿Qué quiero hacer?” Poco a poco, a medida que respondemos a esas preguntas, se va formando nuestra identidad. 

Ocurre poco a poco y de una forma muy distinta para cada niño. “Es un proceso progresivo, paralelo a su nivel de maduración y modulado o influenciado por sus experiencias y sus interacciones sociales”.

El ambiente es esencial

Riley se ha criado con unos padres cariñosos que le han dado todo lo que ha necesitado a medida que se ha hecho mayor. Por eso, en Inside Out 2 vemos que empieza con esas creencias iniciales producto de “lo que dicen los adultos”. Todas son buenas, porque ha crecido en un ambiente afectivo muy favorable para ello. Pero entonces llega la adolescencia y, con ella, la ansiedad. 

En este punto, el mundo de los niños ya no gira tanto en torno a la familia. Deben aprender a encajar en la sociedad, por lo que dan mucha más importancia a otros grupos de personas. Desde fuera puede parecer que se trata de un acto de rebeldía, pero es solo una búsqueda del autoconocimiento y de su encaje en el mundo. Eso puede hacer que sus creencias sobre sí mismos se vean alteradas y que lo hagan precisamente para mal. En el caso de Riley, empieza a sentir que es mala persona y que no es suficiente. Es algo habitual, pero precisamente por eso el ambiente, la educación y los valores de la familia son más importantes que nunca.

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