En sus más de 50 años de vida, Microsoft ha dado lo mejor y lo peor de sí en temas como el software, los sistemas operativos, la informática personal y profesional, los videojuegos, internet o la inteligencia artificial. Para bien o para mal, es un referente junto a Google, Apple, Amazon, Meta y demás gigantes empresariales. Pero su obsesión por la inteligencia artificial le ha llevado a cometer errores imperdonables en Windows 11. Uno de sus productos estrella. Y los usuarios han acuñado términos peyorativos como AI slop, dirigido a todo lo relacionado con la inteligencia artificial, o Microslop, como crítica a la estrategia de Microsoft con Copilot. Y, por el camino, y por distintos motivos, han caído apps como Skype o Windows 11 SE. 

La muerte de Skype tuvo cierta repercusión. Microsoft Teams le había ganado la batalla. Aunque no fue tanto el revuelo como cuando Microsoft decidió sustituir Skype por Microsoft Messenger, una app de mensajería instantánea que tuvo la popularidad de WhatsApp en la era del PC. En cambio, el final de Windows 11 SE fue más silencioso. Un fin de proyecto que se veía venir a tenor de la estrategia de Microsoft apostándolo todo por Copilot. Dos estrategias opuestas que no podían convivir.

La idea era buena. Lanzar un Windows ligero para el sector educativo. Un sector que siempre mueve dinero y en el que siempre había tenido éxito. Sin embargo, Google le estaba quitando clientes con los Chromebook. Y, no nos engañemos, escuelas, institutos y universidades están en la diana de todas las empresas tecnológicas porque de ahí salen sus futuros clientes. Además, Windows 11 había nacido entre críticas por sus exigentes requisitos de hardware. Pero llegó Copilot y Windows 11 SE se canceló. Recordemos su breve historia.

Las empresas piensan en los niños

Microsoft no precisa sus beneficios en el sector educativo, pero es uno de sus pilares más importantes
Fuente: Microsoft

Hay una frase que siempre revolotea en cualquier debate hasta el punto de ser un meme de internet. “¿Es que nadie piensa en los niños?”. En realidad, las empresas tecnológicas como Microsoft, Apple o Amazon piensan, y mucho, en los más jóvenes de la casa. Son futuros clientes. O, mejor dicho, son clientes potenciales, y hay que captarlos cuanto antes, mejor.

Microsoft se hizo de oro, primero, vendiendo licencias de su software a las empresas que compraban ordenadores con Windows, Office y demás programas de ordenador. Pero, en cuanto pudo, otra gran área de negocio fue la educativa. En la actualidad, es difícil saber qué peso la educación en los beneficios de Microsoft, ya que divide sus áreas de negocio en Productividad y Negocios, Nube inteligente y Computación más personal. Pero estudios externos hablan de un dominio a nivel mundial salvo en Estados Unidos, donde Google realmente ha hecho daño con sus Chromebook.

Los Chromebook se ponen a la venta, por primera vez, en 2011. Su misión es socavar el casi monopolio de Microsoft en el ámbito educativo. Google apuesta por ordenadores económicos, sencillos y ligeros. Fabricados y comercializados, en la actualidad, por empresas como  ASUS, HP, Lenovo o Acer. Y con ChromeOS en su interior. Un sistema operativo que destaca por ofrecer los servicios y aplicaciones de Google. Incorporando apps educativas y su propia plataforma de gestión, Google Classroom. Dependencia de internet, y de un único proveedor tecnológico, a cambio de rapidez. Y aunque los precios de estos dispositivos han subido de manera alarmante en opinión de padres, madres y tutores, siguen siendo la opción elegida por muchos centros educativos frente al PC tradicional con Windows.

De Windows 11 Education a Windows 11 SE

Windows 11 SE
Fuente: Microsoft

Si entramos en la página oficial de Microsoft, veremos que existen dos versiones de Windows 11. La Home y la Pro. Una de para ordenadores domésticos y otra para profesionales, empresas y demás. Hasta aquí, todo bien. Sin embargo, no es del todo cierto. Si vamos a la página de descarga de Microsoft, la lista se amplía con más versiones. Un galimatías de nombres que empezó con Windows 7 y que nunca se ha podido solucionar. 

Entre esos nombres, encontramos Windows 11 Education. O, en español, Windows 11 Educación. La página de Microsoft nos permite comparar las ediciones Home y Pro. Pero no así Home y Education. Así que, según la documentación oficial y varias fuentes externas, Windows 11 Educación es, por un lado, más simple que Home. Pero, a la vez, tiene herramientas avanzadas de gestión de grupos, usuarios y dispositivos. Ya que no es solo para alumnos. También es para profesores y para administradores de sistemas informáticos de escuelas, institutos y universidades. 

Otra gran diferencia es que, mientras que Windows 11 Home se puede comprar por separado, Windows 11 Educación va ligado a la compra de ordenadores. Y ahí entran descuentos y licencias gratuitas en función de los acuerdos establecidos entre Microsoft y los centros educativos y/o universidades.

Así que, aunque Microsoft ya tenía una edición educativa de Windows, decidió probar suerte con Windows 11 SE. Porque su enfoque era distinto. Ambas ediciones eran para el sector educativo. Pero Windows 11 SE se enfocaba en los alumnos y en ordenadores más económicos. Ganarle a Google en su propio terreno. ¿Qué podía salir mal? 

Así era Windows 11 SE, Special Edition

Windows 11 SE instalado en Surface Laptop SE
Fuente: Microsoft

Dice Wikipedia que Windows 11 SE se presentó un 9 de noviembre de 2021. SE viene de Special Edition, edición especial. Y se anunció como un Windows 11 simplificado para ordenadores baratos y para el sector educativo. En realidad, no era algo nuevo. Windows 10 ya tenía una edición especial, el poco conocido Windows 10 S. Lanzado en 2017, no tuvo mucho éxito y se descartó. Aunque se incluyó un modo S en las demás ediciones de Windows 10. Y, curiosamente, persiste en Windows 11. Pero solo en Windows 11 Home.

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