Star Wars regresa al fin a las pantallas con The Acolyte. La primera serie sobre la Alta República aterriza en Disney+ con la intención de hacer olvidar la Saga Skywalker al público. Por primera vez en el audiovisual, la franquicia galáctica se aleja por más de un siglo en el tiempo de la historia de Anakin, Luke, Leia, Rey y compañía. Lo hace convirtiéndose en una precuela que, además, pretende abrir su propio camino. Nuevos personajes, nuevos temas y un gran cambio en el tono que no se había visto hasta ahora.

La serie de The Acolyte se centra en dos hermanas gemelas, Osha y Mae. La primera fue una padawan de la Orden Jedi que decidió abandonar su adiestramiento. La segunda presumiblemente estaba muerta, pero ha regresado con unas intenciones no demasiado buenas. Ambas se encuentran en el centro de una investigación por las misteriosas muertes de varios Jedi en una época en la que los Sith se suponían extintos. Y es que, en una era de luz, surge la oscuridad.

The Acolyte posterThe Acolyte poster

The Acolyte

Lucasfilm se embarca con The Acolyte en un nuevo giro adulto en el tono de Star Wars. La compañía aborda la época de la Alta República con un thriller de asesinatos a ratos tremendamente interesante pero por momentos frustrante por su falta de ritmo. En cualquier caso, se aprecia un profundo amor por la saga y una promesa de crecer en la segunda mitad de la temporada, apoyándose en un diseño portentoso y una acción trepidante y espectacular


























Puntuación: 3.5 de 5.

El reverso tenebroso

Sin lugar a dudas el principal punto fuerte y que más llama la atención en The Acolyte es su tono. Star Wars siempre ha sido una clásica historia de aventuras espaciales que ha entretenido a varias generaciones. Ahora, como hicieran con Andor, la compañía se adentra de lleno en algo muy distinto, el thriller de misterio. Los asesinatos de los Jedi son el leitmotiv que mueve el proyecto. Ya no existe una guerra, unos enemigos a los que confrontar abiertamente. En la galaxia reina la paz, pero alguien la está enturbiando.

The AcolyteThe Acolyte

La showrunner, Leslye Headland, es muy fan de Star Wars y ha plagado la serie de referencias ocultas. Frases icónicas de la saga, algunos personajes reconocibles, incluso elementos nacidos de los cómics y novelas y hasta del universo expandido de Star Wars Legends. Es decir, ante todo es una serie que nace desde el corazón de la franquicia. Pero desde esa base, la creativa ha querido buscar su propia voz sin caer en la burda nostalgia. Por eso aborda un género con el que transforma The Acolyte en algo distinto.

El equilibrio se centra en las reflexiones místicas sobre la Fuerza y quiénes pueden usarla, con el radical tercer episodio como estandarte, y los patrones de las historias de investigaciones policiales, venganzas, asesinatos y dramas familiares. The Acolyte se convierte así en algo mucho más oscuro y serio. No al nivel de Andor pero sí siguiendo su estela. Una idiosincrasia que, sin embargo, no siempre termina de cuajar.

Cuestión de expectativas

Y es que, aunque The Acolyte arranca trepidante, una vez que se asienta la historia, el ritmo empieza a decaer. Se quiere poner tanto énfasis en la construcción de personajes y en establecer bien el universo en el que se mueven, que la trama avanza a trompicones. Durante ratos largos, los protagonistas hablan sin que nada relevante suceda realmente, ofreciendo una sensación de eterna introducción donde el clímax no acaba de llegar. Y también se peca de bastante reiteración con ciertos temas y subtramas que involucran el pasado de Osha y Mae.

The AcolyteThe Acolyte

De esta forma, The Acolyte se queda por debajo de lo esperado. Especialmente después de las enormes expectativas generadas con sus primeros vistazos en la última Star Wars Celebration y los avances promocionales de estos meses. Sobre la serie se había puesto una responsabilidad enorme, la de ofrecer algo rompedor y brutal. De enfocarse en los villanos y en el sugerente tenebrismo que los rodea. De ser la primera piedra que dé forma a ese nuevo Star Wars de la Alta República que poco a poco debe ir ganando terreno.

Y aunque cumple parte de esas promesas, en otras se queda a medio gas, al menos en sus cuatro primeros episodios. Eso sí, como ocurrió con Andor, también se intuye que The Acolyte crecerá enormemente en la segunda parte de la temporada. Por ahora, sin embargo, hay que seguir confiando en esa promesa y tratar de rebajar unas expectativas que, como siempre en Star Wars, acaban deformando los objetivos reales.

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Nuevos fichajes

Es muy necesario hablar también sobre las nuevas caras de Star Wars. Al tratarse de una historia original en una época muy poco explorada, Headland ha tenido que crear una gran cantidad de personajes. Es muy interesante poder descubrir por primera vez las dinámicas entre ellos. Sus relaciones jugarán un papel clave en la trama de The Acolyte. Al estilo de Ben Kenobi o Yoda, tras muchos de esos personajes se sugiere toda una historia que no da tiempo a desarrollar pero que daría perfectamente para un spin-off audiovisual o incluso para libros y novelas gráficas.

Entre los mejores están Jecki y Yord. La primera es la padawan del Maestro Sol y la interpreta la española Dafne Keen. La actriz es de sobra conocida por el público por haber dado vida a Laura/X-23 en Logan, así como a Lyra en La materia oscura. Esta joven guerrera destaca por una gran inteligencia y sentido del deber que enamorará a los fans que sienten un especial apego por los valores clásicos de los Jedi. En cuanto a Yord, interpretado por Charlie Barnett, otorga el punto cómico a la seriedad constante de The Acolyte, aunque también demuestra mucho valor como caballero Jedi.

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