La meteorología es una ciencia que tiene muchísimo que ver con nuestras vidas, pero que resulta difícil de entender. Lógicamente, no necesitamos entender los conocimientos físicos que hay detrás de los cambios en la atmósfera. Para eso están los meteorólogos. Pero sí es interesante que, cuando ellos nos hablen, entendamos medianamente lo que dicen. Eso es complicado, pero no porque ellos se expliquen mal, sino porque hay una lista larguísima de términos meteorológicos. Sin embargo, todo se vuelve mucho más sencillo cuando entendemos que algunos de esos términos se utilizan para referirse a una misma cosa.
Hay parejas de términos meteorológicos que hacen referencia a lo mismo. A veces se usan en distintas partes del mundo. Es el caso del huracán y el tifón. Otras, simplemente, han evolucionado con el tiempo, como la DANA y la gota fría.
En este artículo vamos a ver algunas parejas de términos meteorológicos que significan lo mismo para que, cuando escuchemos o leamos sobre ellos, tengamos claro a qué se refieren.
Tifón y huracán: la pareja de términos meteorológicos más exótica


Tanto los tifones como los huracanes son ciclones tropicales. Estos suceden cuando se forma una zona de baja presión en la atmósfera sobre aguas tropicales, con aire girando rápidamente a su alrededor. La energía de estos fenómenos se obtiene de la evaporación del agua. Es decir, el agua se convierte en gas, se libera calor que le da energía al ciclón tropical. Cuanto mayor es la temperatura del agua, más vapor se forma. Por eso, se dice que las cálidas aguas tropicales son el combustible para este tipo de eventos. A mayor combustible, más vientos fuertes se producen.
El aire que gira alrededor de la zona de bajas presiones suele hacerlo de forma cerrada. Si está abierta es una perturbación tropical. En cambio, si está cerrada su nombre depende la velocidad que alcancen los vientos. Si no supera los 61 kilómetros por hora sostenidos en superficie se trata de una depresión tropical. Al superar ese límite se convierte en tormenta tropical, pero si sigue ascendiendo hasta los 119 km/h o más ya estamos hablando de un huracán o un tifón.
Estos dos términos meteorológicos son exactamente lo mismo. La diferencia es que cuando el fenómeno ocurre en el Atlántico o el Pacífico Oriental se le conoce como huracán, pero en el Pacífico Occidental se considera un tifón. Nomenclatura y geografía. Por lo demás, es exactamente lo mismo.
¿DANA o gota fría? Esa es la cuestión


El término DANA nos parece algo muy nuevo y exótico, pero en realidad siempre las ha habido en España. Su nombre hace referencia a las siglas de “Depresión Aislada en Niveles Altos” y se corresponde con una masa de aire que se descuelga de las corrientes de aire frío de capas altas. Al depositarse más abajo sobre una masa de aire caliente, se forman las perturbaciones que dan lugar a viento y precipitaciones, esto último sobre todo cuando hay suficiente vapor de agua en el ambiente.
Antiguamente, este fenómeno se conocía como gota fría. No obstante, en la actualidad se considera que hablar de DANA es más correcto, ya que la gota fría podía ser un término más amplio, que a veces incluía otros fenómenos.
Además, tenía connotaciones muy negativas, que generaban una gran alarma social. Con DANA no ocurría lo mismo, aunque después de lo ocurrido en Valencia ambos términos meteorológicos causan mucha preocupación en buena parte de la población.
De la borrasca al ciclón


Antes vimos que un ciclón tropical es una zona de baja presión con aire girando a su alrededor, que se forma sobre aguas tropicales. Si no tenemos en cuenta el agua sobre la que se forma, hacemos referencia simplemente a un ciclón. Y, por otro lado, una borrasca es un tipo de ciclón. A menudo el término ciclón se asocia con algo más tormentoso y la borrasca con más tranquilidad, pero en realidad solo es tranquilo el anticiclón.
Ciclogénesis explosiva y bombogénesis: términos meteorológicos que estallan


Ya hemos visto lo que es un ciclón. Cuando este se genera, tenemos una ciclogénesis. Lo indica su propio nombre. ¿Pero cuándo podemos decir que es explosiva? Esto, en realidad, hace referencia a la velocidad. Si el ciclón se forma muy deprisa, tenemos una ciclogénesis explosiva. Estas cifras se sitúan de modo que hablamos de una ciclogénesis explosiva si la presión disminuye al menos 24 hPa en 24 horas. Sin embargo, si la ciclogénesis transcurre en latitudes inferiores, la cifra es de 18-20 hPa en 24 horas.
En cuanto a la bombogénesis, es exactamente lo mismo. Las bombas son explosivas. Por eso se le dio ese segundo nombre y se usaron términos meteorológicos distintos para denominar un mismo fenómeno.