Las plantas están de moda. Cada vez más personas deciden aprender unas nociones básicas de jardinería y convertir sus hogares en lugares un poquito más verdes. Hay aficionados que tienen verdaderas selvas en sus casas. Plantas en la cocina, en el salón, en el baño, en los dormitorios… ¿Pero esto último no era malo? Durante mucho tiempo hemos escuchado que dormir con plantas en la habitación no es bueno, porque nos roban el oxígeno. Ahora bien, ¿es esto cierto?

La realidad es que no. Se trata de un mito que sí que tiene algo de fundamento científico, pero no lo suficiente. Es decir, es cierto que las plantas absorben oxígeno por la noche, al contrario de lo que hacen durante el día. Sin embargo, eso no quiere decir que nos vayan a robar el oxígeno.

Nuestras parejas y mascotas, así como los hermanos con los que hemos dormido de pequeños o los compañeros de cuarto que algunos hemos tenido en nuestra época de estudiantes, también absorben oxígeno y no por eso los echamos del salón. De hecho, absorben más que una planta. La cantidad de oxígeno que absorbe una planta es mínima en comparación con todo el aire que puede haber en la estancia. Así que no, dormir con plantas no es malo. De hecho, puede ser muy beneficioso. Te contamos los motivos.

¿De dónde viene el mito sobre los peligros de dormir con plantas?

La fotosíntesis es un proceso muy conocido. En él, las plantas utilizan dióxido de carbono del aire, agua y nutrientes del suelo para fabricar los azúcares que necesitan para mantener todos sus componentes. Es un proceso en el que se libera oxígeno, por lo que todos son ventajas para los que nos encontramos cerca. Sin embargo, las plantas también necesitan oxígeno, igual que los animales. Esto es así porque también contienen mitocondrias, unos orgánulos en los que tiene lugar la respiración celular, en la que se utiliza el oxígeno para obtener energía. En el proceso, igual que en nuestras células, se absorbe oxígeno y se libera dióxido de carbono, al contrario que con la fotosíntesis.

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Las mascotas también «nos quitan oxígeno» y no pasa nada. Crédito: Kraken Imagens (Pexels)

Durante el día, las plantas sobreviven con ambos procesos a la vez. No obstante, el balance de oxígeno liberado es mayor. La difusión de gases, con la liberación de oxígeno y la absorción de dióxido de carbono se produce a través de dos estructuras: los estomas, presentes en las hojas, y las lenticelas, que están en los tallos y las raíces. Sin embargo, el mayor flujo de gases se produce en los estomas, cuya función también es dejar entrar o salir agua, según las necesidades.

Por la noche, o cuando no hay luz por el motivo que sea, los estomas se cierran para evitar la pérdida de agua. La fotosíntesis ya no se puede producir, porque no hay luz solar, así que el dióxido de carbono no es necesario. Solo se sigue realizando la respiración, en la que se absorbe oxígeno y se libera dióxido de carbono. De ahí viene el mito sobre los peligros de dormir con plantas. Se dice que nos quitarían el oxígeno, pero incluso si tuviésemos la habitación repleta de macetas no experimentaríamos ningún efecto negativo. Necesitaríamos prácticamente una selva dentro de un zulo para que hubiese riesgos.

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