Aquí no hemos venido a juzgar a nadie por lo que hace en Internet, pero sabemos que no todo se resume en buscar recetas de tarta de queso, entrar al correo o descargar imágenes chulas para poner como fondo de pantalla. La red es amplísima, y no todo lo que hay en ella es seguro ni puede tomarse a la ligera. Hoy estamos aquí para hablar un paso sencillo, rápido, útil y verdaderamente recomendable si vas a visitar cualquier página extraña, vas a descargar contenido de algún enlace turbio o simplemente quieres ahondar en los suburbios del Internet oscuro.

Visitar ciertas partes de Internet sin estar protegido no es buena idea, y da igual que lo hagas desde tu ordenador, el móvil, un navegador seguro o una pestaña privada. El simple hecho de navegar por algunos lugares puede comprometer tu privacidad y seguridad. Por suerte, hay algo muy sencillo que puedes hacer para librarte de sustos innecesarios.

Además, solo tienes que preocuparte por este detalle una vez: cuando lo tengas configurado puedes olvidarte y navegar de la forma más segura posible para siempre. Y, lo mejor, da igual qué móvil tengas, qué sistema operativo utilices o desde dónde te conectes. ¿Magia? No, la clave está en configurar tu dispositivo para que navegue bajo una red privada virtual. ¿Te suena el término VPN? Pues es exactamente eso.

¿Descarga de archivos no muy seguros? VPN ¿Cosas turbias en Internet? VPN ¿Privacidad máxima? VPN

La red privada virtual es la solución sencilla y universal a las grandes problemáticas de Internet. Y, por supuesto, algo indispensable si vas a descargar algo extraño, te vas a conectar a una red sospechosa o quieres visitar páginas con una seguridad un tanto dudosa. La VPN te protege, filtra tu tráfico y oculta tu dirección IP para que seas indetectable.

Si alguien pretende seguir tus pasos en Internet, simplemente se da de bruces con un muro prácticamente infranqueable. ¿Cómo se activa esto? Bueno, para empezar, debes saber que cualquier dispositivo capaz de conectarse a Internet tiene la capacidad de navegar en una red privada virtual. Es decir, que vas a poder configurarlo en tu móvil, ordenador o televisión. Y sí, el sistema operativo es indiferente.

Además, configurar y activar una VPN es algo extremadamente sencillo: simplemente tienes que buscar este término en los ajustes de tu móvil o PC, entrar y activarlo. Solo hay un detalle del que vas a tener que preocuparte la primera vez que quieras navegar bajo una red privada virtual: es necesario tener un proveedor.

Ver fuente