Los huevos son uno de los alimentos que más injustamente se han demonizado a lo largo de la historia. Contienen niveles elevados de colesterol, eso es innegable. Y por esa razón su consumo habitual ha estado desaconsejado durante muchísimo tiempo. Sin embargo, en la última década se ha insistido mucho en que el colesterol no es tan malo como lo pintan. De hecho, en su justa medida, es muy necesario para el organismo. Ahora, además, sabemos que los huevos tienen propiedades muy beneficiosas a nivel cognitivo y, además, por paradójico que parezca, ayudan a reducir los niveles de colesterol.

Esta fue la conclusión de una investigación que se publicó en Nutrients este verano, de la mano de científicos de la Universidad de California San Diego. Pero, en realidad, el estudio había empezado a realizarse muchísimo antes. De hecho, los primeros datos se recopilaron durante la década de 1980.

Esto significa que se ha hecho un amplio seguimiento de los participantes, con el que se han aportado más argumentos para terminar de quitar de una vez por todas el Sanbenito que han llevado los huevos todo este tiempo. Suponen un ingrediente ideal dentro de una dieta saludable.

El colesterol es más necesario de lo que crees

Hay dos tipos de colesterol, el LDL y el HDL. Coloquialmente, se les conoce como colesterol malo y bueno, respectivamente. Esto se debe a que cuando el LDL se encuentra a niveles muy elevados se acumula en las arterias, mientras que el HDL se encarga de transportar el colesterol LDL al hígado para que se metabolice. En definitiva, lo saca de la circulación para que no se acumule.

Pero la cuestión es que el LDL también es necesario. Forma parte de las reacciones de síntesis de muchas hormonas vitales para nuestro organismo. También es un precursor de los ácidos biliares, interviene en el metabolismo de la vitamina D y es imprescindible para la absorción de calcio. 

Por todo esto, puede que nos hayamos equivocado demonizando ciertos alimentos ricos en colesterol, como los huevos. Lo que realmente resulta peligroso para la salud es la acumulación de grasas saturadas, azúcar y sodio. Muchos alimentos ricos en colesterol son también ricos en estas sustancias. Por eso se consideran tan peligrosos. Sin embargo, no es el caso de los huevos. Estos, además del colesterol, solo tienen nutrientes beneficiosos, como un alto contenido en proteínas, carotenoides y colina. Este último es un nutriente similar a una vitamina que actúa como precursor de neurotransmisores esenciales para el correcto funcionamiento del cerebro.

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