Un equipo de científicos de la India ha descubierto que las mujeres que llevan el cordón de las enaguas del sari muy apretado pueden desarrollar cáncer. Han publicado un estudio sobre el tema centrándose en esta prenda típica de su país. Sin embargo, la realidad es que los motivos por los que se produce el tumor podrían extrapolarse a otras prendas de ropa apretada.

En el estudio mencionan dos casos: el de una mujer de 70 años y otra de unos 60 años. Ambas habían usado sari durante prácticamente toda su vida, pero no habían asociado a eso los síntomas que poco a poco habían aparecido en un lado de su cadera. Primero les abandonaba la pigmentación y después aparecía una especie de úlcera que les dificulta incluso el movimiento.

Las dos fueron diagnosticadas con un tipo de carcinoma de células escamosas conocido como úlcera de Marjolin. En definitiva, es un cáncer de piel, generado por el roce continuo del cordón que aprieta las enaguas del sari. En otras partes del mundo no llevan Sari, pero sí pueden llevar otras prendas apretadas. Por ejemplo, a veces es muy habitual ver siempre la marca del sujetador bajo el pecho o en la espalda. Debemos intentar comprar esta prenda con una talla adecuada, para que no se clave en la piel. Tampoco es aconsejable llevar siempre cinturillas o cordones muy apretados. Lógicamente, no pasa nada si se hace puntualmente; pero, con el tiempo, puede ocurrir lo mismo que a estas dos mujeres de la India.

Cáncer por sari

En realidad, aunque estos científicos han sido los que lo han descrito con mayor profundidad, no son los primeros que hacen referencia a este tipo de cáncer. La úlcera de Marjolin es un tipo de cáncer que se desarrolla sobre tejido cicatricial y quemaduras. Cuando no se deja que una herida se cicatrice correctamente antes de volver a abrirla, pueden darse este tipo de tumores que, en realidad, no son muy habituales.

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El cáncer no lo produce el sari, sino el cordón e las enaguas. Crédito: Arun Prakash (Unsplash)

Pero, curiosamente, en la India parecen ser mucho más frecuentes entre las mujeres que usan este vestido tradicional de regiones rurales. Es por eso por lo que en el pasado se le conocía como «cáncer de sari». Con el tiempo se ha visto que no es directamente el sari el que causa el roce. Más bien es el cordón que aprieta las enaguas. Por eso, ahora se le conoce como «cáncer de enaguas». 

Se sabe mucho mejor su origen y, por lo tanto, las formas de prevenirlo. La primera, lógicamente, es evitar llevar ropa apretada. Y eso no es aplicable solo al sari.

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