El pasado mes de septiembre, se detectó un brote de Escherichia coli en varios establecimientos de McDonald’s de Estados Unidos. Se vieron afectados hasta 10 estados y las personas enfermas ascendieron a 49. Muchas de ellas requirieron un ingreso hospitalario por la gravedad de los síntomas de esta intoxicación alimentaria. La mayoría se han ido curando poco a poco, pero, por desgracia, se acaba de dar a conocer el fallecimiento de uno de los afectados. Se trata de una persona mayor de la que no ha trascendido mucha más información. 

Todos los afectados por esta intoxicación alimentaria habían tomado una hamburguesa de un cuarto de libra. Desde McDonald’s han asegurado que esta hamburguesa ha dejado de comercializarse en los estados afectados y que se está estudiando el origen de la contaminación. Posiblemente sea la carne o la cebolla cortada que se emplea para componer la hamburguesa.

Se ha advertido a cualquiera que haya consumido estas hamburguesas y manifieste síntomas de intoxicación alimentaria, como diarrea, fiebre alta, dolor estomacal o vómitos, que acuda a un médico para valorar la gravedad de la infección. De cualquier modo, también se hace un llamamiento a la calma. Esto ha sido algo puntual, que no es extrapolable a otros McDonald’s del país ni del mundo. Además, las intoxicaciones por E. coli normalmente no revisten gravedad, salvo que haya patologías previas o el sistema inmunitario esté debilitado; por ejemplo, a causa de la edad. Pero aun así hay que hacer todo lo posible para evitar las contaminaciones de los alimentos. El triste fallecimiento de esta persona mayor en Estados Unidos es un llamamiento para que se refuercen las medidas de seguridad.

¿Qué síntomas causa Escherichia coli?

Escherichia coli es una enterobacteria. Esto significa que normalmente vive en los intestinos de los humanos y otros animales sanos. Convive con nosotros sin darnos ningún problema. Sin embargo, a través de los alimentos y el agua podemos infectarnos con otras cepas capaces de causar algunos síntomas. La mayoría, como mucho, pueden provocar diarrea. Pero hay cepas bastante más virulentas, que pueden causar diarrea con sangre, vómitos y cólicos intestinales muy intensos.

Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 4 días después de la intoxicación alimentaria y desaparecer a la semana de su inicio, sin necesidad de tratamiento. Solo habría que controlar la hidratación. No obstante, las personas inmunodeprimidas y los ancianos y los niños pueden desarrollar una insuficiencia renal que pone en riesgo su vida.

ecoli-0-157-3 - Credit:Ê Rocky Mountain Laboratories, NIAID, NIH Ê Scanning electron micrograph of Escherichia coli, grown in culture and adhered to a coverslipecoli-0-157-3 - Credit:Ê Rocky Mountain Laboratories, NIAID, NIH Ê Scanning electron micrograph of Escherichia coli, grown in culture and adhered to a coverslip
E.coli es una enterobacteria. Crédito: Rocky Mountain Laboratories, NIAID, NIH

Por eso es importante tomar todas las medidas posibles para prevenir la infección. Esto incluye medidas por parte de los consumidores, pero también de la industria alimentaria. Se debe analizar regularmente los alimentos y, una vez en su destino, evitar contaminaciones cruzadas, maximizar la higiene y cocinarlos adecuadamente. Sobre todo puede producirse una intoxicación de E. coli tras el consumo de verduras contaminadas o carne mal cocinada, sobre todo si se trata de carne de ternera picada. Todo cuadra con los ingredientes sospechosos de la hamburguesa de McDonald’s.

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