Tres caballos han sido diagnosticados en la provincia de Granada con el virus del Nilo occidental. Los dos primeros recibieron el diagnóstico el pasado 8 de octubre, en las localidades de Atarfe y Pinos Puente. El tercer caso se detectó un día después, en el Valle del Zalabí, cerca de Guadix. Los dos primeros casos fueron diagnosticados por el mismo veterinario, en un radio de solo 2 km. Este dio la voz de alarma para que se inicien los protocolos de prevención de la enfermedad. Y es que, hasta ahora, Granada era una de las dos provincias andaluzas que quedaban libres del virus. Ya solo queda Almería.

De momento no se han detectado casos en humanos en Granada. Sin embargo, que haya caballos enfermos significa que los mosquitos transmisores del virus han llegado a la provincia. Por eso, el primer paso es reforzar las estrategias para combatir estos insectos. Además, puesto que existe una vacuna para caballos frente al virus del Nilo occidental, el propio veterinario que ha detectado los casos alerta de la importancia de que los criadores de estos animales se hagan con ella y la administren.

Cabe destacar que actualmente en Andalucía hay otra provincia en la que no se han detectado casos en caballos ni humanos, pero sí en mosquitos. Se trata de Málaga. En Granada aún no se ha encontrado el virus en mosquitos, por lo que no sabemos cuál es su abundancia. Por si acaso, es importante que los vecinos eviten en la medida de lo posible las picaduras de mosquito.

Virus del Nilo en caballos

El reservorio principal del virus del Nilo occidental son las aves. Esto significa que son los animales en los que se replica preferentemente el patógeno. Como suele ocurrir con otros reservorios naturales, las aves no suelen enfermar a causa del virus. Por eso, lo diseminan fácilmente por amplias áreas de terreno durante sus migraciones.

Es lo que pasa en España. Las aves procedentes de África traen el virus en sus células. Cuando un mosquito, normalmente del género Culex, pica a las aves, se convierte en un vector del virus y desde aquí pueden pasar dos cosas. En primer lugar, es posible que pique a más aves, de manera que sigue multiplicándose como anteriormente. Pero, en segundo lugar, puede picar a otros animales que tengan receptores en sus células. Es el caso, por ejemplo, de los caballos y los humanos.

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La infección en caballos alerta del peligro.

Dado que los caballos suelen pasar mucho tiempo al aire libre, en muchas ocasiones cerca de depósitos de agua estancada, a menudo su infección es la que da la alarma de la presencia de mosquitos transportadores del virus del Nilo. Es lo que ha pasado ahora en Granada.

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