Ya está aquí una nueva entrega de los premios Nobel y, como cada año, la semana ha empezado con el anuncio del premio Nobel de Medicina. En esta ocasión le ha tocado a Victor Ambros y Gary Ruvkun por el descubrimiento del microARN y su papel en la regulación genética postranscripcional.

El anuncio ha tenido lugar a poco más de las 11:30 (hora peninsular española) en la Asamblea del Nobel, celebrada en el Instituto Karolinska, en Estocolmo (Suecia) Como siempre, el encargado de anunciar el nombre de los ganadores, primero en sueco y luego en inglés, ha sido John Perlman, el secretario de dicha Asamblea.

Los ganadores se tendrán que repartir un premio de 9 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 830.000 euros. No es el premio científico más cuantioso, pero sí uno de los que más renombre tienen. 

Premio Nobel de medicina para los diminutos interruptores de los genes

Estos dos científicos han ganado el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento del microARN. ¿Pero qué es exactamente?

Todas nuestras células tienen los mismos genes, que se comportan como un libro de instrucciones. Eso significa que, por ejemplo, el gen para la síntesis de la insulina se encuentra en las células del páncreas, donde se produce esta hormona, pero también en las del ojo. En las del ojo el gen permanecerá apagado, ya que no es necesario.

En cambio, el páncreas sí necesita esa instrucción, por lo que encenderá el gen cuando sea necesario. Es decir, cuando haya grandes cantidades de glucosa en sangre y sea necesario que la insulina la ayude a entrar en las células. Ese encendido y apagado de genes dónde y cuándo hacen falta es lo que se conoce como expresión génica. Dicha expresión puede regularse de muchas formas. Y una de ellas es precisamente el microARN.

Ver fuente