Obi Ndefo, conocido por su interpretación de Bodie Wells en la serie Dawson crece, ha muerto a los 51 años de edad, según ha notificado esta semana su hermana. Inicialmente, esta no hizo referencia a las causas de su fallecimiento. Sin embargo, unas horas después lanzó una nueva publicación en la que hacía referencia a una larga lucha contra la ortorexia. Según ella misma añadió, la familia ha decidido hacerlo público para concienciar sobre los peligros de este trastorno de la conducta alimentaria (TCA), mucho menos conocido que otros, como la bulimia o la anorexia. 

Este TCA es tan nuevo que aún no se incluye en los manuales sobre salud mental. Sin embargo, los psicólogos y psiquiatras expertos en la materia están cada vez más preocupados por su avance. Al contrario que con otros TCAs, las personas con ortorexia no se obsesionan con la cantidad de comida, sino con la calidad. Su prioridad es que todo lo que ingieren sea saludable. Se obsesionan tanto que toda su vida gira en torno a la alimentación. Pueden pasar más de 3 horas al día planificando lo que comen para asegurar que todos los ingredientes son saludables y que se han preparado siguiendo de forma estricta las medidas de seguridad alimentaria.

Lógicamente, comer saludable es beneficioso y la seguridad alimentaria nos mantiene con vida. El problema es que estas personas se obsesionan tanto que llegan a retirar de su dieta alimentos que sí son beneficiosos, o incluso necesarios. Por ese motivo, muchos caen en una desnutrición severa o en un exceso de ciertos nutrientes. No sabemos exactamente cuál sería la causa de la muerte de Obi Ndefo. Si estuvo relacionada con la ortorexia, como ha asegurado su hermana, pudo ser desde una infección agravada por un sistema inmunitario debilitado hasta una hipervitaminosis. 

¿Cómo se puede reconocer la ortorexia?

La ortorexia se conoce como tal desde la década de 1990. En un principio, parecía que las personas más afectadas eran aquellas que se dedican al deporte o el baile, pues la alimentación es esencial en sus trabajos. Sin embargo, actualmente las redes sociales han contribuido al nacimiento de la figura del influencer fit o de lifestyle. Cada uno a su manera, promueve la vida saludable con pautas de alimentación y ejercicio que en la mayoría de casos no se sostienen por ninguna evidencia científica.

Sus seguidores pueden llegar a obsesionarse tanto con hacer las cosas bien que lo llevan todo al extremo. Leen compulsivamente el etiquetado de los productos, se informan sobre el origen de los alimentos para comprobar, por ejemplo, si se hormonó o medicó a los animales de los que procede la carne, eliminan de su dieta todo tipo de aditivos o incluso ingredientes procedentes de organismos modificados genéticamente. También se obsesionan con que los envases no tengan plástico ni otros materiales cancerígenos, que los alimentos se hayan cortado y procesado siguiendo todas las normas de seguridad alimentaria y, por supuesto, que no haya grasas o azúcares libres en su composición. 

dieta atlánticadieta atlántica
Las personas con ortopedia llevan la comida saludable a la obsesión. Crédito: Ella Olsson (Unsplash)

Si nosotros mismos o alguien a nuestro alrededor empieza a desarrollar cierta obsesión con estas pautas, debería consultar con un especialista en salud mental. Obviamente, todo esto debe ser extremo. Muchas personas leen las etiquetas de los alimentos o siguen las normas de seguridad alimentaria de una forma saludable. El problema viene cuando hay una verdadera obsesión en la que, además, todo gira en torno a la comida y la alimentación saludable. 

Ver fuente