Puede que alguna vez hayas entrado en verano en algún local o la casa de algún conocido y hayas visto el número 58 escrito por todas partes. ¿Qué le pasa a esas personas? ¿Se trata de una superstición? ¿Un rito iniciático para una secta? ¿Quizás una obsesión por los números pares? La realidad es que no. Estas personas cuelgan el número 58 para ahuyentar a las moscas. Sí, sí. Como lo lees. De hecho, puede que tú también hayas escuchado alguna vez que funciona para eso o incluso es posible que hayas probado a hacerlo en un momento de desesperación. ¿Pero realmente es eficaz?
La respuesta rápida es que no. Las moscas no entienden de números. Eso no quiere decir que no haya insectos interesados en las matemáticas. Las abejas pueden realizar algunas operaciones sencillas o al menos distinguir las cantidades. Pero no, las moscas no saben nada sobre eso. De hecho a las abejas tampoco puedes ahuyentarlas con números, no lo intentes.
Supuestamente, el número 58 sirve para ahuyentar las moscas porque lo ven como si fuese una tela de araña. Y claro, lo intentan evitar. Es una idea que ha corrido bastante por internet, pero no tiene ni la más mínima evidencia científica que la apoye, como bien explicó en 2019 a Gizmodo el entomólogo Miguel Ángel Miranda, de la Universidad de las Islas Baleares.
Las moscas ven el número 58 mejor de lo que crees
Es cierto que la visión de las moscas no es tan nítida como la nuestra, pero la compensan con la capacidad de ver a 360º. Sobre todo son capaces de captar imágenes en movimiento. Además, lo hacen muy deprisa. Pueden procesar cientos de movimientos a su alrededor en solo unos segundos. Incluso hay un estudio que señala que su cerebro es capaz de procesar todo lo que ve mucho más rápido que el mejor de los ordenadores. No subestimemos la visión de las moscas.
De cualquier modo, tanto el número 58 como las telarañas son imágenes estáticas. No están en movimiento. Y hemos dicho que estos insectos no ven con tanta nitidez com nosotros. ¿Podría darse la confusión entonces?


La realidad es que ese es precisamente el motivo por el que este no es un método eficaz para ahuyentar las moscas. Lo explicó también en 2019, esta vez a Verne, el científico experto en dípteros Miguel Carles-Tolrá. Al ser entrevistado sobre este método para mantener alejados a los insectos explicó que es totalmente inútil precisamente porque las moscas no son capaces de distinguir las telarañas. “Si lo hiciesen no caerían en ellas”. No puedes temer algo que no sabes cómo es.
Entonces, ¿cómo podemos ahuyentar a las moscas?
Ya hemos visto que el método del número 58 es una leyenda urbana. Pero sí que hay algunas formas de ahuyentar a las moscas que resultan eficaces con la ciencia en la mano.
De hecho, en 2021, dos científicos estadounidenses se encargaron de analizar algunos de los métodos más comunes que se suelen usar en las casas para ver cuáles sí tiene evidencia científica. Encontraron que algunos de los más eficaces son las máquinas de luz ultravioleta, las pegatinas para ventanas o los matamoscas. Los dos últimos son evidentes, la verdad. Pero el primero sí que tiene algo más que explicar.
Y es que, tradicionalmente, estas máquinas cuentan con un sistema de lámparas ultravioleta que atraen a las moscas y, una vez dentro, las electrocutan. Los autores del estudio vieron que esto es un problema, ya que la corriente eléctrica puede disparar los fragmentos de insectos lejos de la trampa, de modo que nunca deberían usarse en lugares donde se manejen alimentos. Además, no solo se trata de los fragmentos de las moscas. También podrían salir disparadas pequeñas partículas con agentes patógenos, como bacterias que habiten en el cuerpo de la mosca. Es por eso que la mejor opción son las trampas que, además de las lámparas ultravioleta, cuentan con un sistema de adhesivos en el que las moscas quedan atrapadas, sin achicharrarse.


Por otro lado, se ha visto que, al contrario de lo que se solía pensar tradicionalmente, a las moscas no les gusta el color amarillo. Por eso, una buena forma de ahuyentarlas puede ser pintar las paredes de este color. De hecho, es algo que ya se está haciendo en algunos comedores escolares de Indonesia. No es un método 100 % eficaz, pero, desde luego, conseguirás ahuyentar más moscas que colocando carteles con el número 58 por todas partes.