ATENCIÓN: El artículo contiene SPOILERS del final de El Juego del Calamar 3.
La tercera temporada de El Juego del Calamar ya está disponible en Netflix. La serie alcanza su punto y final con un desenlace mucho más brutal y despiadado de lo que se anticipaba. El éxito coreano culmina la historia con una tanda de seis episodios que llegan solo medio año después de la anterior entrega. En ellos, Seong Gi-hun debe completar su venganza contra El Líder y acabar con el juego desde dentro. Pero, ¿lo logra?
La tercera temporada sigue los acontecimientos después de la rebelión fallida del último capítulo de la temporada 2, cuando Gi-hun vivió la muerte de un amigo y una traición secreta. Ahora, el Jugador 456 está en su punto más bajo. Pero el Juego no se detiene para nadie, así que se verá obligado a tomar algunas decisiones importantes frente a la abrumadora desesperación mientras él y los jugadores supervivientes son empujados a juegos más mortíferos que ponen a prueba la determinación de todos.
Todo lleva irremediablemente a un último juego. En él, son los propios jugadores quienes pueden elegir a quién eliminar. En total, hay tres torres y para pasar de una a otra basta con eliminar a un jugador. Y todo apunta a Gi-hun, el bebé de la fallecida Jugadora 222 y a Min-su, que está totalmente fuera de sí por el mono de la droga. Es entonces, la noche antes de empezar el juego final, cuando el Líder hace llamar al protagonista de El Juego del Calamar 3.


La reunión de Gi-hun y el líder
En su breve reunión, el Líder se desenmascara y Gi-hun descubre que ha sido víctima de un terrible engaño. Hwang In-ho no era su amigo, sino el mismísimo villano infiltrado. Y este le propone un último reto antes de enfrentarse al juego. Si quiere sobrevivir junto al bebé, le presta un puñal. Podrá matar al resto de jugadores mientras duermen y así, al no haber jugadores suficientes para ese último juego, la competición se dará por terminada.
A través de un flashback se nos muestra entonces cómo, cuando Hwang In-ho participó en su día en los juegos, él también recibió esa propuesta. Por supuesto, la aceptó y así es como se proclamó vencedor. Pero entonces, el final de El Juego del Calamar desenmascara definitivamente la verdad que el Líder no quiere asumir. Gi-hun y él no son lo mismo. La verdadera intención no es ayudar a Gi-hun y el bebé, es generar más sangre y violencia, rebajando al protagonista a su mismo nivel. Pero este logra ver esa idea. Por eso, aunque se lleva el puñal, no lo utiliza. Si gana, será de manera justa. No se volverá un sádico asesino sin escrúpulos como el Líder. Moralmente, él está muy por encima.


El último juego
Al llegar al juego, todo parece perdido. El primero en caer, no sin mucha tensión, es Min-su, de quien el resto de jugadores se deshacen por ser «la presa fácil». Pasan así a la segunda plataforma, donde deben arrebatarle a Gi-hun el bebé pera poder tirar de ella a uno de los dos. Pero el protagonista no se lo pone nada fácil y, sacando el cuchillo, logra provocar el caos. Finalmente descubre que Myung-gi está con él y quiere proteger al bebé.
La alianza entre el resto de jugadores se ha roto y empiezan las traiciones y las peleas. Finalmente, uno a uno todos van cayendo y los que quedan en pie son únicamente Gi-hun, el bebé y Myung-gi. Uno de ellos debe morir en la plataforma 3 y El Juego del Calamar habrá llegado a su final. Pero entonces, el último de ellos toma una terrible decisión y le prohíbe el paso a Gi-hun. Su plan es que el protagonista muera en la segunda plataforma, después tirar al bebé en la tercera y llevarse para él solo todo el premio.


¿Muere Seong Gi-hun en el final de El Juego del Calamar 3?
Al final, Gi-hun logra saltar a la última plataforma y arranca una última pelea entre ambos. Myung-gi cae y todo parece resuelto. Pero entonces se descubre que ninguno había pulsado el botón para iniciar la ronda. Es decir, solo quedan dos jugadores pero uno tiene que morir para que el otro sobreviva. A lo largo de las 3 temporadas, El Juego del Calamar ha demostrado la falta de humanidad de las personas en cuanto se trata de su vida y el dinero, pero su final da la respuesta final.
Gi-hun mira directamente a los VIPS y al Líder (aunque en realidad nos mira a nosotros) y recuerda: «No somos caballos. Somos humanos». Con esta frase, el protagonista de El Juego del Calamar se lanza al vacío. Seong Gi-hun muere en el episodio final de la serie, sacrificándose para salvarle la vida al bebé inocente. El protagonista lleva su creencia de que todas las personas somos iguales y merecemos ser protegidas por el resto, especialmente las más vulnerables, hasta el último extremo. No va a jugar según las normas de los VIPS.
La decisión de Gi-hun pilla con la guardia baja al Líder, que en las dos últimas temporadas ha estado intentando convencer al Jugador 456 de que no merece la pena intentar salvar a la humanidad. De hecho, en su último encuentro, tras darle el puñal, le preguntaba: «¿Sigues teniendo fe en las personas?». Con su sacrificio, Gi-hun da la respuesta. Una metáfora sobre cómo debemos rebelarnos ante un mundo que nos empuja a ser cada vez más individualistas y egoístas, perdiendo la esencia que nos hace humanos. Un desenlace muy triste, aunque redondo, tal y como había anunciado el creador de la serie.


El final de El Juego del Calamar
Con la victoria del Jugador 222 (a.k.a. el bebé), El Juego del Calamar termina. Pero en ese momento llegan también las autoridades, que han conseguido encontrar la isla. Pero el Líder lo descubre e inicia la cuenta atrás de una bomba tras desaoljar todo el lugar. Sin embargo, Jun-ho sí llega a tiempo para reencontrarse una última vez con su malévolo hermano. A lo lejos, ve como In-ho recoge al bebé y se lo lleva sin dirigirle siquiera la palabra. Poco después, todo estalla por los aires, acabando con cualquier evidencia de lo sucedido.
Poco después, de vuelta a la vida real, el final de El Juego del Calamar 3 cierra todas las tramas que tenía abiertas. El propio Jun-ho recibe en su casa un paquete. Se trata del bebé y de una tarjeta de crédito con todos los millones del premio. Puede que su hermano no quisiera hablarle en ese último encuentro, pero parece que sí quiere darle una buena vida tanto a él como al pequeño ganador. No tiene por qué hacerlo, pero lo hace, mostrando quizá un posible cambio a mejor en su forma de ver la vida tras el sacrificio de Gi-hun.


Más desenlaces
Por su parte, No-eul, que había estado a punto de suicidarse, también cambió de idea al ver la muerte del Jugador 456. Por eso, decide salir con vida de la isla. Y un tiempo después regresa al parque de atracciones donde trabajaba para ver al Jugador 246 al que salvó la vida. Él no lo sabe, pero tampoco necesita saberlo. No-eul descubre que la hija de este ya no está enferma, por lo que todas las penurias que pasó para sacarle de la isla han dado resultado. Feliz, se marcha y recibe una llamada.
El intermediario de refugiados que ayuda a los desertores norcoreanos le da muy buenas noticias: su hija podría estar viva en China. Así, No-eul se va al aeropuerto y se prepara para subir al avión para reencontrarse con ella. Un evidente paralelismo con el final de la temporada 1 de El Juego del Calamar, cuando Gi-hun estuvo a punto de hacer lo mismo pero finalmente cambió de idea para vengarse del Líder. Esta vez, una niña sí volverá a ver a su madre.


En una breve y bonita escena, además, vemos al mismo intermediario de refugiados en otro aeropuerto junto a Cheol, el hermano de Sae-byeok, personaje de la temporada 1, y con la madre de Sang-woo (también de la temporada 1), quien le ha estado cuidando. Allí reciben a la madre de Cheol y de la propia Sae-byeok, fundiéndose en un abrazo con su hijo. Sae-byeok entró al Juego en su día para sacar a sus padres de Corea del Norte. Ahora, su madre está en Corea del Sur y se ha reencontrado con su hermano. Parte de su deseo se ha cumplido.
Por último, el final de El Juego del Calamar 3 vuelve al Líder. In-ho está ahora en Los Ángeles y allí visita a una joven adolescente. Se trata de Ga-yeong, la hija de Gi-hun. Ella no quiere saber nada de su padre, porque se siente abandonada por él. Pero el villano de la serie le explica que su padre ha muerto y le entrega una caja con cosas para ella. Lo que hay dentro es el mono verde ensangrentado del Jugador 456 y una tarjeta de crédito con todos los millones del premio. De nuevo, parece que algo ha cambiado en In-ho, que ahora asegura que la hija de Gi-hun tenga una buena vida, tal y como él habría querido.


¿Quién es ese personaje?
Al marcharse, desde su limusina In-ho ve algo en un callejón de Los Ángeles. Un hombre está jugando al ddakji con una mujer trajeada, recibiendo una torta detrás de otra. Ese es exactamente el ritual que seguía El Juego del Calamar para atraer a sus participantes. La mujer del traje no es otra que la actriz Cate Blanchett, que mira sonriente al Líder antes de que este se marche, probablemente para siempre. Con esto, la serie termina.
Pero el significado de esa escena final es evidente. Aunque el juego haya acabado en su versión coreana, muy pronto regresará en una versión estadounidense. Netflix ya ha confirmado que David Fincher va a encargarse de hacer una suerte de reboot occidental de El Juego del Calamar. Por lo visto, formarán parte del mismo universo y el personaje de Cate Blanchett será la puerta de entrada.
